EDUCACIÓN PARA LA LIBERACIÓN, NO PARA LA DEPENDENCIA Por: Marlon S Jiménez García
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EDUCACIÓN PARA LA LIBERACIÓN, NO PARA LA DEPENDENCIA
Por: Marlon S Jiménez García
La educación y la política están intrínsecamente vinculadas, ya que el sistema educativo transmite valores, forma actitudes hacia el poder y es moldeado por decisiones gubernamentales. Esta dependencia política puede instrumentalizar la enseñanza para fines partidistas, limitar la continuidad de proyectos educativos o, en el mejor de los casos, fomentar una ciudadanía crítica y la participación democrática.
Con la llegada de la “malévola revolución del siglo XXI” (así concebida por la sociedad venezolana en base a los resultados), impuso un “sin querer queriendo”, el síndrome de la dependencia, que muy pronto “contagió” a la sociedad casi que de forma generalizada, propio de los regímenes comunistas; éste se aprovechó con la utilización, de los recursos supermillonarios que recibió por los altos precios del petróleo para imponerlo y someter a sus designios la voluntad de sus seguidores; en un principio, fueron muchos los que creyeron y se han venido reduciendo en tiempo y espacio cuando viven en carne propia, el engaño causado de manera irremediable.
Este síndrome de la dependencia es la actitud y creencia de que un grupo no puede resolver sus propios problemas sin ayuda externa. Es una debilidad que empeora con la dádiva o la caridad. Hay personas que tienen dificultades económicas y eso lo lleva siempre a necesitar la ayuda de los demás; es decir, siempre depende de los otros; consciente o inconscientemente quieren continuar dependiendo de otro u otros, para de este modo, suplir un lazo afectivo por otro de compromiso coyuntural y se convierte, en cualquier campo de acción y mucho más en el escenario político, en caldo de cultivo del control mental y de sumisión total.
Ese síndrome de la dependencia es normal en las personas de bajos recursos económicos desde que el hombre tiene presencia física en el mundo terrenal; pero, los comunistas en su andar político-ideológico lo han acentuado y lo han utilizado para subyugar a esa población débil en su estructura mental. Por supuesto, todo esto es una condición estratégica con sentido de control social; la educación es vital para su desarrollo. El Estado comenzó a controlar el sistema educativo (a mayor control, más dependencia) y comenzó su influencia política e ideológica en la educación: definió el currículo, financiamiento y estructura del sistema, afectando la equidad y calidad; cambió las administraciones para interrumpir los proyectos existentes, perjudicando su desarrollo; en la formación ciudadana, la educación política propuesta no le permite a los individuos comprender el sistema, ejercer derechos y exigir rendición de cuentas; restringió en su máxima expresión una educación liberadora, busca no formar sujetos capaces de analizar su realidad, acentuando la dependencia; alimentó la corrupción en gran escala para afectar la calidad y el acceso, especialmente para los más pobres; utilizaron la educación como herramienta de propaganda en lugar de un derecho. Es decir, una persona que sea dependiente políticamente para subsistir subordina los fines educativos a los intereses electorales inmediatos, limitando el progreso social y la formación autónoma de los estudiantes,
En la mal llamada Cuarta República, definitivamente las cosas fueron mil veces mejores, se utilizó de manera casi imperceptible; el desarrollo, crecimiento y fortalecimiento de la clase media más importante del subcontinente lo impidió en gran medida; y, la educación con filosofía de acción basada en la liberación fue determinante para ello. En los últimos años (12-10) este síndrome de la dependencia se hizo VIRAL; se aprovecharon de los recursos provenientes del esfuerzo de los 40 años anteriores, no sólo de la explotación, producción y comercialización del petróleo que recibieron por los altos precios del momento (nunca vistos antes) y de otras fuentes de nuestros propios recursos naturales como un modo de idiotizar a las personas de bajos recursos y convertirlos en obnubilados seguidores de su ¿ideología?
El hoy inquilino de la MDC en Brooklin, Nueva York por mandato de Fidel aceleró esa malsana práctica, pero las condiciones económicas tan precarias, por el manejo impropio de los recursos económicos y el robo descarado y generalizado de los mismos en estos 26 años del régimen en poder, le trajo dificultades y para cumplir con esa práctica, generó una hiperinflación gigantesca. En esta situación el populismo, acompañado de la mentira y la persecución política (más de 2000 personas detenidas, solo por pensar distinto) se afianzó como la única arma de sustentación social; nacieron las mafias (civiles y militares) se instalaron formalmente y se llegó al caos total.
Este síndrome de dependencia afectó a un porcentaje muy pequeño de la población; no les resuelve en lo absoluto su verdadero drama: hambre, miseria y muerte; sin embargo, se conforman con el dicho “comida para hoy y hambre para siempre” y son alabados solo como fin supremo de dominación. Por ahí aun los vemos, participando como marionetas, borregos en actos políticos intrascendentes y obnubilando teorías falsas, Lo más lamentable es que sus hijos y nietos formados en esta malévola revolución del siglo XXI, se les denomina con mucha propiedad la “generación perdida”.
El cambio soñado por los venezolanos de una nueva sociedad fundamentada, principalmente, por la educación, anda en pasos lentos y esperamos sean sin pausa. El Tutelaje Impositivo Cooperante (TIC) que está en el poder después de los acontecimientos del 03 de enero, son los mismos “genios mafiosos” que han construido todo este entramado de caos convulsivo en el cual se encuentra nuestra patria. El tutor genera grandes expectativas en unos y otros, más no así el TIC; ojalá esa fase primaria sea superada favorablemente y pasemos a una segunda fase que llamo de “confianza”, que si indicaría que estamos en la autopista de la TRANSICIÓN POLÍTICA deseada por todos, por ser el camino que nos llevaría, sin atisbos, a la democracia y a la libertad; ojalá se convirtiera en mis sueños una: DICTADURA DE LIBERTAD.
El próximo gobierno, de verdad, debe generar estrategias de convivencia social, de verdadera participación en el PROCESO EDUCATIVO para cesar estas prácticas malsanas, para abolir el comunismo de nuestras entrañas de la patria, recuperar nuestra familia, consolidar la solidaridad y unión ciudadana, y generar una economía boyante que mejore la calidad de vida de los venezolanos, entre otras consideraciones de vitalidad republicana.
Por ello la salida necesaria, en estos momentos estelares de la patria es erigir soberanamente una verdadera unidad, sin cortapisas y sin intereses bastardos grupales o partidistas; diseñar un programa de consolidación democrática y de cambios profundos en la conducción de un nuevo gobierno para que renazca, por siempre y de verdad una nueva VENEZUELA; en eso, gracias a Dios, se está laborando de manera acuciosa e inteligente una estrategia nacional, para que María Corina Machado con su liderazgo dirija nuestro bello país y convertirlo, como un sueño incumplido, en un país de primer mundo.. En esa estrategia todos debemos incorporarnos; es la vía expedita para obligar en elecciones libres democrática y de participación TOTAL de la sociedad civil opositora (92%), entre otras cosas, RESCATAR a la familia. Derrotar con democracia y más democracia y poner como norte de una filosofía de acción a la educación como único requisito para darle feliz muerte al síndrome de la dependencia y el renacer de una educación libertaria. No podemos esperar, es ya.
Profesor Universitario



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