“Euphoria” se despide dividiendo a la audiencia y marcando a una generación
NOTI-AMERICA.COM | ESPAÑA
Después de años definiendo conversaciones sobre salud mental, adicción, sexualidad y juventud contemporánea, “Euphoria” llegó a su final con un episodio de 93 minutos que confirmó algo que la serie nunca intentó ocultar: no estaba interesada en los finales felices.
El desenlace de su tercera temporada por HBO Max cerró el ciclo de varios personajes centrales, pero fue la muerte de Rue Bennett, interpretada por Zendaya, la decisión narrativa que terminó por fracturar a la audiencia.
Desde su estreno en 2019, Rue fue mucho más que la narradora de la historia. Su lucha contra la adicción, el duelo y la autodestrucción funcionó como el corazón emocional de la serie.
Durante tres temporadas, el personaje transitó recaídas, intentos de recuperación y relaciones rotas, construyendo uno de los arcos más complejos de la televisión reciente.
Su muerte por sobredosis de fentanilo en el episodio final fue presentada como la consecuencia inevitable de una guerra que llevaba años perdiendo.
La actuación de Zendaya volvió a ser uno de los puntos más elogiados del cierre. Incluso entre quienes cuestionaron las decisiones del guion, hubo consenso en que la actriz sostuvo emocionalmente la temporada con una interpretación más contenida, agotada y adulta, muy distinta a la Rue impulsiva de los primeros años.
El resto del elenco también enfrentó cierres complejos. El personaje de Cassie, interpretado por Sydney Sweeney, continuó profundizando su espiral de validación y dependencia emocional, mientras Lexi intentó encontrar sentido en medio del caos.
Jules, interpretada por Hunter Schafer, terminó convertida en uno de los reflejos más dolorosos del relato: alguien incapaz de salvar a quien amó. Jacob Elordi, por su parte, cerró el recorrido de Nate Jacobs tras una temporada marcada por violencia, crimen y consecuencias acumuladas.
Uno de los elementos más emotivos del final fue el peso simbólico de Fezco, personaje interpretado por el fallecido actor Angus Cloud. Aunque su presencia física fue limitada, la serie utilizó referencias emocionales y homenajes implícitos que conectaron la pérdida ficticia con una ausencia muy real para la producción y los seguidores.
El propio Sam Levinson reconoció que parte de la construcción del final estuvo atravesada por ese duelo.
Sin embargo, el episodio final también provocó una ola de críticas. Muchos espectadores calificaron la temporada como desconectada de la esencia original de la serie, señalando problemas de ritmo, desaparición de personajes importantes y resoluciones apresuradas para historias que tardaron años en construirse.
Parte de la conversación digital describió el cierre como “frío”, “anticlimático” y excesivamente pesimista.
En comunidades de fanáticos y espacios de discusión, algunos cuestionaron especialmente la poca reacción de ciertos personajes ante la muerte de Rue y la limitada participación de figuras secundarias que habían sido fundamentales en temporadas anteriores.
Otros defendieron precisamente esa incomodidad, argumentando que la serie eligió retratar la crudeza del duelo y la indiferencia social hacia las personas con adicciones.
Quizás ahí está la contradicción que siempre definió a “Euphoria”: fue una serie obsesionada con el espectáculo visual, pero construida alrededor del sufrimiento humano.
Durante años mostró adolescentes convertidos en símbolos culturales, tendencias estéticas y fenómenos virales, pero su despedida decidió recordar algo mucho más incómodo: no todas las historias sobreviven.
Con un final que seguramente seguirá generando debate, “Euphoria” deja atrás maquillaje brillante, planos imposibles y personajes inolvidables para consolidarse como una de las series más discutidas y divisivas de su generación.



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