Parmessano se extiende en Atlantis, convirtiéndose en el restaurante de la marca con mayor área en Bogotá
NOTI-AMERICA | COLOMBIA
Parmessano, una marca que nació en Antioquia y se convirtió en un ícono de la cocina artesanal italiana en el departamento, le apostó desde el Centro Comercial Atlantis al mercado bogotano en 2023, y ahora en menos de tres años escoge el mismo punto para ampliar el área de su restaurante, en 175 m² adicionales, convirtiéndolo en el de mayor tamaño en Bogotá, y con el que lanza el Menú de Conservación, inspirado en el Cóndor Andino.
“Esta es una decisión que no es casualidad. Atlantis nos ha dado una comunidad fiel y un contexto que nos invita a seguir creciendo. Ampliar aquí es una declaración de confianza en Bogotá, en nuestros invitados y en lo que estamos construyendo juntos. Porque creemos que construir país se hace con amor, y este nuevo espacio es prueba de que seguimos apostando por eso”, asegura Pedro Restrepo, socio fundador de Parmessano.
Un crecimiento que está asociado a una apuesta del centro comercial también por aportar al desarrollo de estas metas de crecimiento. “Nos enorgullece ver el desarrollo de una marca top de nuestro mix gastronómico, que responde a una demanda en franco crecimiento, y donde ponemos a disposición inversiones asociadas a la infraestructura necesaria, que aportan a que las experiencias sean cada vez más memorables y exclusivas”, recalca Jaime Vidal, gerente de centros comerciales operados por Multiplika.
Un 60% más de razones para crecer
Se incorporaron en el punto de Atlantis 175 m² adicionales, lo que representa un crecimiento del 60% en capacidad, con 60 nuevos puestos disponibles para sus comensales. “El espacio se rediseñó con una vocación clara: crear más momentos para estar juntos. Hoy se transforma para que cada visita se sienta mejor: más encuentros, más momentos y más razones para quedarse. Nuevos espacios y nuevas sensaciones para disfrutar los buenos momentos”, comenta Pedro Restrepo de Parmessano.
A esto se suma un diseño que integra materiales con carácter propio como piedra natural, fibras como el fique y nuevas texturas que evocan autenticidad y calidez, y la iluminación fue repensada con nuevas tipologías que transforman la percepción del espacio según el momento del día, creando ambientes distintos para el almuerzo, la tarde o una reunión especial.
Y con la ampliación, vienen también el crecimiento en empleos directos e indirectos, además del impulso a la demanda a su red de proveedores locales, fortaleciendo encadenamientos productivos que van más allá del restaurante.
“La decisión de ampliar estuvo relacionada con la convicción de que los buenos momentos necesitan más espacio. Atlantis es un centro comercial con un público que valora las experiencias auténticas, y sentimos que teníamos más por ofrecerle. Esta ampliación es una invitación abierta a vivir más de esos momentos juntos”, recalca Restrepo.
Un menú que crea conciencia a través de los saboresUno de los grandes diferenciales que trae esta ampliación en Atlantis, es el Menú de Conservación, una campaña que este año rinde homenaje al Cóndor de los Andes, símbolo patrio que hoy se encuentra en peligro crítico de extinción. Una propuesta que gira alrededor de la mesa, como punto de encuentro, donde los sabores, las historias y el propósito se unen para generar conciencia.
A través de esta experiencia, los chefs de Parmessano, crean recetas inspiradas en el hábitat, la esencia y las características de esta especie, invitando a sus clientes a conectar con su historia, desde una forma cercana, sensorial y memorable. Además, un porcentaje de las ventas de este menú, será destinado a acciones concretas para la conservación del cóndor en Colombia, convirtiendo cada visita en una oportunidad real de aportar a su protección.
“El Menú de Conservación es una propuesta gastronómica con propósito, que nace de nuestra convicción, de que la cocina también puede ser un acto de cuidado. En esta carta, inspirada en el Cóndor de los Andes, cada plato dialoga con su entorno y su historia, transformando la experiencia en la mesa, en una invitación a conocer, admirar y proteger una especie que hace parte de nuestra identidad. Creemos que la gastronomía tiene el poder de conectar a las personas con causas que importan, donde la mesa, puede ser un vehículo transformador de la gran biodiversidad que tenemos como país. Aquí, cada plato suma para que el cóndor siga volando entre nosotros”, concluye Pedro Restrepo.



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