¿Nueva era del oro negro en Venezuela? ¿O surrealismo?

Marbelys Mavárez CNP 10994.- El nuevo año ha dejado una extraña sensación en los venezolanos que se hace extensiva al ámbito petrolero. Existe la expectativa de que se avecina una nueva era petrolera con millones de barriles danzando hacia otros países, especialmente para Estados Unidos.
Ya se han lanzado cifras al voleo: 30 millones, 50 millones de barriles, pero hay asuntos como la soberanía, la planificación, el respeto al Estado que no deben salir de ninguna ecuación.
Es una realidad que la industria petrolera tiene niveles de desinversión por lo que sería difícil lograr duplicar la producción alcanzada en el año 2025, que a decir del economista Rafael Quiroz Serrano, fue de 854 mil barriles diarios.
Este año 2026, asegura, no se logrará llegar a un millón 400 mil barriles diarios, aun cuando el sector cuente con grandes inversiones extranjeras.
“Las presiones se producen dado que Donald Trump, presidente de los Estados Unidos, espera contar con el petróleo venezolano para cubrir la demanda energética que tiene su país”.
Quiroz recuerda que el consumo en Estados Unidos asciende a 20,5 millones de barriles diarios, mientras produce alrededor de 13,7 millones de barriles al día.
De modo que hay una necesidad energética significativa que cubrir. Frente a ello el profesor advierte lo siguiente: Donald Trump debe tener claro que aquí hay que partir de cero.
En el caso de las refinerías venezolanas, sólo está operando una de las cinco que tiene el país, y no cubre el 20 % de su capacidad instalada.
Quiroz Serrano agrega que las mismas necesitan de una inversión que gravita en torno a los 10 mil millones de dólares.
En consecuencia, los planes de mega producción resultan una nueva quimera.
5 refinerías de Venezuela
- Amuay, Falcón (CRP) 645.000 bpd, operativa con limitaciones.
- Cardón, Falcón (CRP), 310.000 bpd, operativa (foco en producción de gasolina).
- Puerto La Cruz, Anzoátegui, 187.000 bpd, activa (punto clave para la reforma petrolera 2026).
- El Palito, Carabobo, 146.000 bpd, operatividad intermitente por reparaciones.
- Bajo Grande, Zulia, 16.000 bpd, operatividad mínima / asfalto.
Deuda y nómina sobredimensionadas
Además, existe la imperiosa necesidad de sincerar varios asuntos en torno a la industria petrolera.
El economista cita la deuda que tiene actualmente Pdvsa, la cual asciende a los 80 mil millones de dólares.
Cuando se indaga sobre esta variable, encontramos que la deuda puede llegar a 150 mil millones de dólares si se contabilizan los bonos en default ($60.000 millones entre capital e intereses acumulados que no se han pagado a tenedores internacionales).
Las deudas bilaterales o compromisos pendientes con China (estimados entre $10.000 y $20.000 millones) y Rusia (cerca de $3.400 millones), y compromisos consecuencia de las sentencias judiciales internacionales por expropiaciones (casos ConocoPhillips y Crystallex), que suman otro tanto.
Al caldo de cultivo anterior se incorpora la variable nómina de Pdvsa. En la actualidad, la industria petrolera tiene cerca de 150.000 trabajadores (incluyendo empleados directos, filiales no petroleras, contratistas, nóminas mosaico).
La realidad, si se toma en consideración el criterio técnico, más la necesidad de asumir a la empresa como un verdadero negocio, es que Pdvsa podría dar cuenta de su misión con 40 mil trabajadores.
Vale recordar que, en 1998, cuando Pdvsa producía más de tres millones de barriles diarios, en un contexto de precios bajos (el barril llegó a cotizarse en 7 dólares), tenía una nómina de 35 mil trabajadores.



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