‘La empleada’: el regreso del verdadero thriller psicológico
NOTI-AMERICA.COM | ESPAÑA
La película -basada en la novela homónima de la autora estadounidense Freida McFadden- no solo revive el thriller psicológico clásico, sino que lo devuelve a su lugar más poderoso: la experiencia colectiva. Ese momento tan tensionante en el que ni siquiera miras el celular, no te distraes y no puedes apartar los ojos de la historia porque sabes que algo está a punto de pasar… aunque no tengas idea de qué.
Su éxito fue tan grande que Hollywood no tardó en poner los ojos sobre la historia.
La adaptación cinematográfica llegó en 2025 bajo la dirección de Paul Feig, con guion de Rebecca Sonnenshine y producción de Lionsgate, quienes apostaron fuertemente por el proyecto desde el inicio. Y la apuesta funcionó, porque ‘La empleada’ no solo ha tenido un sólido desempeño en taquilla, recaudando más de 133 millones de dólares mundialmente con un presupuesto de solo $35 millones, sino que se convirtió en una de las sorpresas del cine recientemente, confirmando que el público sigue hambriento de historias intensas, incómodas y bien contadas.
La trama sigue a Millie (Sydney Sweeney), una joven recién salida de la cárcel bajo fianza, con un pasado difícil, que acepta trabajar como empleada doméstica interna en la casa de una familia adinerada conformada por Nina y Andrew Winchester (Amanda Seyfried y Brandon Sklenar) junto a su hija Cecelia (Indiana Elle).
Pero lo que parece una oportunidad para empezar de nuevo se transforma, poco a poco, en una experiencia cada vez más inquietante. Nada es lo que parece, nadie dice toda la verdad y cada gesto, cada silencio y cada mirada cargan con más información de la que aparentan. La película es impredecible. Te invita a hacer teorías, a anticiparte a los hechos, a creer que ya entendiste el rumbo de la historia… solo para desarmarte segundos después. Hay escenas imposibles de adivinar y otras que cobran sentido mucho más adelante. El guion juega contigo y, lo más importante, no te suelta en ningún momento.
Las actuaciones son uno de los pilares más fuertes de ‘La empleada’. Sydney Sweeney y Brandon Sklenar hacen un trabajo estelar, logrando que el público se conecte emocionalmente con sus personajes. Pero la mención especial es inevitable y es para Amanda Seyfried.
Aquí, Seyfried muestra un lado oscuro que no le conocíamos. Muy lejos de ‘Mamma Mia’, ‘Chicas pesadas’ o ‘Cartas a Julieta’. Construyó un personaje perturbador, impredecible y precisamente, profundamente humano. Te hace odiarla, pero al mismo tiempo despierta una extraña sensación de empatía hacia Nina. Es como si interpretara tres personajes distintos dentro de uno solo y cada aparición suya en pantalla reordena la historia, cambia el rumbo y obliga al espectador a replantearse todo lo que cree saber.
La atención al detalle es otra de las grandes virtudes de la película. El diseño de la casa, el vestuario, el peinado y el maquillaje no están ahí solo para verse bien: reflejan la personalidad de los personajes y, especialmente, el deterioro progresivo de la salud mental de Nina. Todo comunica algo, incluso cuando no se dice una sola palabra. Hay que prestar singular atención a estos detalles para disfrutar de la cinta como debe de ser e incluso pueden dar pistas del desenlace si se analizan minuciosamente.
‘La empleada’ maneja dos narradores, dos perspectivas que cuentan el mismo relato de formas ligeramente distintas. Y como bien lo demuestra la película, el poder siempre lo tiene quien narra la historia. Esa dualidad es clave para entender por qué el giro argumental cambia por completo la percepción que teníamos de los personajes y del conflicto. Aunque es un thriller psicológico, la película también incorpora comedia y romance. Esa mezcla confunde, distrae y hace que el desenlace sea aún más difícil de anticipar. Nada es como se ve, ni lo bueno es tan bueno, ni lo malo es tan malo como parece. Y en ese terreno ambiguo es donde ‘La empleada’ se vuelve más interesante. La historia habla del abuso en todas sus formas: de poder, psicológico, sexual y laboral, pero lo hace sin discursos evidentes, solo con mostrar situaciones que incomodan lo suficiente y obligan a mirar más de cerca con disgusto. Puede parecer cliché o incluso cursi por momentos, pero rápidamente se transforma en todo lo contrario.
Otro de los puntos más hablados de la película es el punto de quiebre que marcó para Sydney Sweeney, tras venir de una fuerte cancelación, producto de varias polémicas y proyectos que no funcionaron en taquilla. ‘La empleada’ no solo la devolvió al centro de la conversación, sino que revivió la simpatía del público hacia ella y su relevancia en la industria. Además, el recibimiento ha sido especialmente positivo entre los fans de la novela, quienes han destacado la fidelidad de la adaptación y el respeto por los detalles clave de la novela original. Explica perfectamente y justifica su historia, responde las dudas y construye una experiencia que se disfruta de principio a fin. Es una de esas películas que recuerdan por qué vale la pena ir a cine.
El éxito ha sido tal que ya se confirmó una secuela, consolidando a ‘La empleada’ como algo más que una película de moda pasajera.
‘La empleada’ llegó a los cines de Colombia el 1 de enero de 2026 y es, sin duda, una de esas películas que justifican salir de casa, comprar la boleta y sentarse en una sala oscura a dejarse incomodar. No solo por su historia impredecible o por sus actuaciones memorables, sino porque devuelve al espectador esa sensación cada vez más escasa de concentración y fascinación. Es un suspenso que se siente, que se comenta al salir y que se queda rondando en la cabeza mucho después de que se encienden las luces. Si buscan una película que atrape, provoque y recuerde por qué el cine sigue siendo una experiencia irremplazable, ‘La empleada’ es una apuesta segura.



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