Juez no desestima caso contra Maduro y Cilia Flores
NOTI-AMERICA|VENEZUELA
Maduro y su esposa, Cilia Flores, volvieron hoy a comparecer ante un tribunal de Nueva York, donde enfrenta cargos relacionados con narcotráfico, lavado de dinero y corrupción.
El juez Alvin K. Hellerstein encargado del caso del derrocado presidente de Venezuela Nicolás Maduro dio inicio a la comparecencia del dictador chavista y su esposa, declaró que no lo desestimará, a pesar de la disputa en curso sobre los honorarios de los abogados, la audiencia comenzó a las 10:49 de la mañana y finalizó al mediodía.

En plena Audiencia el Juez Hellerstein frenó en seco al abogado de Cilia Flores cuando intentó referirse a ella como «Primera Dama», con una respuesta demoledora : en su corte no se usan «títulos», frente a la justicia Federal de EEUU no existen privilegios propaganda ni cargos inventados.
Recordemos que llevan más de 80 días recluidos en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn.
Esta cita forma parte de una etapa previa, más técnica, en la que el juez Hellerstein se encargó de revisar aspectos clave del proceso. Un convoy de más de una docena de vehículos y camiones de policía escoltaron a los detenidos.
Entre los cargos que se les imputan está el de conspiración por «narcoterrorismo», Maduro también enfrenta acusaciones de conspiración para importación de cocaína, posesión de ametralladoras y artefactos destructivos y conspiración para la tenencia de dichas armas.
Alrededor del mediodía (hora Colombia) Hellerstein dio por terminada la sesión sin precisar cuándo decidirá si Maduro puede o no utilizar los fondos del Gobierno venezolano para su defensa. Afirmó que agendará otra audiencia en el futuro, pero no dio fecha.

Un fiscal federal acusó a Maduro y a Flores de “saquear la riqueza de Venezuela” mientras intentaba convencer al juez de que no dictara una orden que permitiera a Caracas pagar sus honorarios legales.
En Caracas, actualmente bajo el mando de Delcy Rodríguez, se intenta cubrir los gastos, pero debido a las sanciones estadounidenses, el abogado de Maduro, Barry Pollack, debe obtener antes una licencia de la administración que permita realizar la transacción.
“Espero dar a conocer mi decisión lo antes posible”, declaró el juezde 92 años quien descartó desestimar el caso, tal y como pedían sus abogados.
Luego del debate entre la defensa y la fiscalía, el juez Alvin Hellerstein afirmó que no decidirá en la presente audiencia sobre cómo se llevará a cabo el pago de la defensa de Maduro, un tema que es probablemente el punto más sensible de la jornada de hoy, puesto que de eso depende que el abogado continúe o no defendiendo al dirigente chavista.
La defensa por su parte insiste en que se levanten las sanciones y se permita que Venezuela pague directamente los gastos de la defensa de Maduro, mientras que el ente acusador argumenta que se deben mantener las sanciones y priorizar la defensa nacional.
El togado insistió al fiscal Kyle Wirshba sobre la disponibilidad de otros fondos para costear los gastos, a lo que Wirshba respondió que el Gobierno sigue investigando.
Además, Hallerstein preguntó si es posible emitir una orden a la Oficina de Control de Activos Extranjeros (Ofac) para levantar las sanciones y permitir la liberación de fondos, pero el fiscal dudó de la facultad del juez para emitir esa orden y destacó que la forma legítima sería que Maduro presente una demanda civil para impugnar las sanciones.
Wirshba insistió que los defensores públicos pueden asumir un caso de esta magnitud, sin embargo, el juez insistió que «este es un caso que va más allá de lo habitual y podría dificultar su capacidad para desempeñar su labor habitual», según declaraciones citadas por la agencia AP.
Al término de la audiencia, Maduro se levantó y estrechó la mano de sus abogados y traductor, saludó al defensor de Cilia Flores y fue escoltado a las afueras de la corte.
La agencia AP destacó que el dictador chavista le dijo a su equipo legal «hasta mañana» al momento de abandonar el recinto.
Medios locales que estuvieron presentes en la jornada de hoy destacaron que Maduro y Cilia Flores tomaron notas de lo que se decía. Tanto Maduro como Cilia están vestidos en uniforme de prisión y portan audífonos para escuchar una traducción en español de lo que se diga en la sala.
