Crisis total en el Madrid: El Bernabéu dicta sentencia con una pitada monumental

La afición blanca estalló contra la plantilla y la directiva en una tarde de tensión máxima. Pese a la victoria ante el Levante (2-0), el estadio no perdonó la eliminación copera y la mala imagen del equipo.
El Santiago Bernabéu ha dicho basta. Lo que debía ser una tarde de reencuentro y bálsamo tras una semana trágica, se convirtió en un juicio sumarísimo. Ni la victoria, ni el debut liguero de Álvaro Arbeloa en el banquillo lograron frenar una de las pitadas más sonoras y unánimes que se recuerdan en la última década en el feudo blanco.
Un ambiente de «final de ciclo»
Desde antes del pitido inicial, el ambiente ya era eléctrico. La megafonía, al anunciar los nombres de Vinícius Jr. y Jude Bellingham, fue sepultada por un estruendo de silbidos que evidenciaron la ruptura de la grada con sus estrellas. La parroquia blanca no olvida la reciente humillación en Copa del Rey ante el Albacete ni la derrota en la Supercopa.
El punto álgido de la tensión llegó en el minuto 30 de la primera parte. Ante el juego errático y la falta de intensidad, los pañuelos blancos aparecieron en los fondos y el grito de «¡Florentino, dimisión!» retumbó en las gradas, un fenómeno inusual que apunta directamente al palco por la planificación deportiva de esta temporada.
Los señalados y los supervivientes
La grada fue selectiva en su castigo, dejando claro quiénes son, a su juicio, los responsables del bache:
Los señalados: Vinícius y Bellingham cargaron con la mayor parte de la frustración. Cada pérdida de balón del brasileño se traducía en un murmullo de desaprobación.
La redención de Mbappé: El francés, autor del primer gol desde el punto de penalti, fue el único de los «galácticos» que logró transformar los pitos iniciales en una tímida ovación tras su celebración rabiosa.
La esperanza en la cantera: El contraste lo pusieron Raúl Asencio y Gonzalo García. El central canterano, que anotó el 2-0 definitivo, fue despedido en pie, demostrando que el Bernabéu hoy premia el esfuerzo por encima del estatus.
Arbeloa: «Entendemos el dolor de la gente».
Tras el encuentro, Álvaro Arbeloa compareció en una rueda de prensa marcada por la autocrítica: «El Bernabéu no regala nada y menos hoy. Tenemos que recuperar el crédito con trabajo, no con nombres. El escudo pesa y hoy nos han recordado cuánto».
La victoria sitúa al Madrid con algo de aire en la clasificación, pero la herida abierta entre el equipo y su afición parece lejos de cicatrizar. El fútbol regresó a Chamartín, pero la paz sigue sin aparecer.
