Estados Unidos ha autorizado la venta a Arabia Saudí de 300 sistemas de defensa aérea Patriot, valorados en más de 2.950 millones de euros, semanas después de que el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, viajara a Riad en el marco de su gira diplomática por Oriente Medio.

Así lo han oficializado a través de un comunicado emitido por la Agencia de Cooperación para la Seguridad de la Defensa de Estados Unidos señalando que el Departamento de Estado habría dado la autorización para ejecutar la venta con el fin de “respaldar las metas de política exterior y los objetivos de seguridad nacional de Estados Unidos”, además de tratar de fortalecer la seguridad con un país que ya han tildado como “un país socio”.

convoy-militar-eeuu
AFP/DELIL SOULEIMAN – Un convoy militar de EEUU en la ciudad de Qamishli, en el norte de Siria

Además de los 300 sistemas de defensa aérea Patriot, la posible venta prevé la entrega de herramientas y equipos de prueba, capacitación de nuevos equipos, asistencia técnica del Gobierno estadounidense y otros elementos logísticos.

Según la nota, “la venta propuesta mejorará la capacidad del reino de Arabia Saudí para hacer frente a las amenazas actuales y futuras mediante la reposición de su menguante stock de misiles Patriot”. En esta línea, el Ejecutivo estadounidense ha informado que estos misiles se emplearían para “defender las fronteras con Arabia Saudí contra los persistentes sistemas aéreos no tripulados transfronterizos hutíes y los ataques con misiles balísticos contra sitios civiles e infraestructura crítica”, ataques que, de acuerdo con Estados Unidos, “amenazan con el bienestar de los ciudadanos saudíes, internacionales y estadounidenses que residen en Arabia Saudí”.

sistema-patriot-defensa
AFP/ANDREW CABALLERO-REYNOLDS  –   Un miembro de la Fuerza Aérea de Estados Unidos observa cerca de una batería de misiles Patriot en la base aérea del Príncipe Sultán en Al-Kharj, en el centro de Arabia Saudí, el 20 de febrero de 2020
Esta entrega de misiles Patriot a Arabia Saudí no es la única que se ha efectuado. El pasado marzo la administración de Biden transfirió un “importante número” de misiles Patriot argumentando que Estados Unidos es el que “cubre las espaldas de nuestros amigos en la región”. Esta venta se produjo en un momento en el que las relaciones entre Estados Unidos y Arabia Saudí se encontraban en uno de sus momentos más tensos.

Y es que, con la venta de este tipo de armamento, Estados Unidos quiere seguir influyendo en la región de Oriente Medio y Asia en un momento en el que su reputación se ha visto fuertemente deteriorada. La injerencia estadounidense sumado a lo que se considera un abandono por parte de Estados Unidos en países como en Afganistán, han hecho que varios Estados en la región ya no vean al país estadounidense como un socio confiable.

mohamed-bin-salman-arabia saudi
PHOTO/ Bandar Algaloud/Courtesy of Saudi Royal Court/Handout via REUTERS  –   El príncipe heredero saudí Mohammed bin Salman
Diplomacia armamentística

Con la venta de estos sistemas de defensa aérea, Estados Unidos pretende apoyar a Arabia Saudí en conflictos como los de Yemen, país que lleva sufriendo desde el año 2014 una cruenta guerra civil en la que no se atisba ninguna solución a corto plazo.

Asimismo, con la reciente gira estadounidense, Biden ha querido mostrarse como un socio aliado, capaz de mantener y construir relaciones fuertes y consolidadas con los países de la región. Por ello, las ayudas económicas aprobadas hacia Palestina o el propio acercamiento con el príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamed bin Salman, pretenden mostrar que el interés de Estados Unidos por la región sigue vigente, sobre todo por temas como el mercado petrolero, más aún después del encarecimiento de los precios tras la invasión de Rusia sobre Ucrania.

joe-biden-arabia-saudi
BANDAR ALGALOUD/ SAUDI ROYAL COURT  –   El príncipe saudí Mohammed bin Salman saludando al presidente estadounidense Joe Biden

Por otro lado, durante la visita de Biden, el presidente estadounidense ha querido fortalecer la cooperación en la región a través de la venta de armas y de los sistemas de defensa. Así, en este contexto, Estados Unidos habría conseguido llegar a un acuerdo con los diferentes países de la región para trabajar de manera conjunta en un sistema de defensa aéreo que trate de reducir la amenaza nuclear de Irán.

En ese sentido, Emiratos Árabes Unidos ya estaría utilizando sistemas de defensa estadounidenses, como los Terminal High Altitude Area Defense (THAAD), que tendría como objetivo abatir misiles balísticos de corto alcance. Junto a esto, el país estadounidense también ha intentado que Israel forme parte de la nueva alianza defensiva, algo que todavía no se ha producido pero que significaría un gran paso para el acercamiento entre Israel y el resto de los países árabes que no forman parte de los Acuerdos de Abraham.

Coordinador de América: José Antonio Sierra.