{"id":2979,"date":"2018-06-25T11:10:16","date_gmt":"2018-06-25T11:10:16","guid":{"rendered":"http:\/\/noti-america.com\/site\/us-ny\/?p=2979"},"modified":"2018-06-25T11:10:16","modified_gmt":"2018-06-25T11:10:16","slug":"seccion-storytelling-a-la-carta-por-luisa-himiob-el-tresillo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/noti-america.com\/site\/us-ny\/2018\/06\/25\/seccion-storytelling-a-la-carta-por-luisa-himiob-el-tresillo\/","title":{"rendered":"Secci\u00f3n \u00abStorytelling a la carta por Luisa Himiob\u00bb &#8211; El Tresillo"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2039 aligncenter\" src=\"http:\/\/noti-america.com\/site\/us-ny\/wp-content\/uploads\/sites\/12\/2018\/05\/Espacio-Disponible-800-x-200-1-300x75.png\" alt=\"\" width=\"564\" height=\"141\" srcset=\"https:\/\/noti-america.com\/site\/us-ny\/wp-content\/uploads\/sites\/12\/2018\/05\/Espacio-Disponible-800-x-200-1-300x75.png 300w, https:\/\/noti-america.com\/site\/us-ny\/wp-content\/uploads\/sites\/12\/2018\/05\/Espacio-Disponible-800-x-200-1.png 760w\" sizes=\"auto, (max-width: 564px) 100vw, 564px\" \/><\/p>\n<h4><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\">3 a.m., insomnio, mientras espero que regrese el sue\u00f1o aparece esta historia\u2026<\/h4>\n<h1><\/h1>\n<h1 style=\"text-align: center;\">El Tresillo<\/h1>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-2038 alignleft\" src=\"http:\/\/noti-america.com\/site\/us-ny\/wp-content\/uploads\/sites\/12\/2018\/05\/Foto-Luisa-254x300.jpg\" alt=\"\" width=\"254\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/noti-america.com\/site\/us-ny\/wp-content\/uploads\/sites\/12\/2018\/05\/Foto-Luisa-254x300.jpg 254w, https:\/\/noti-america.com\/site\/us-ny\/wp-content\/uploads\/sites\/12\/2018\/05\/Foto-Luisa-768x908.jpg 768w, https:\/\/noti-america.com\/site\/us-ny\/wp-content\/uploads\/sites\/12\/2018\/05\/Foto-Luisa.jpg 866w\" sizes=\"auto, (max-width: 254px) 100vw, 254px\" \/><\/p>\n<p>El escritor reuni\u00f3 las p\u00e1ginas que salieron disparadas desde las entra\u00f1as de una impresora cuya finalidad era dar fe del \u00faltimo cap\u00edtulo de su primera novela. Deb\u00eda entregar el texto a la casa editorial antes de finalizar el mes y por eso, huyendo de las continuas interrupciones a su trabajo, alquil\u00f3 una modesta casa en un pueblo a tres horas de la capital. Dos veces al d\u00eda recorr\u00eda sus estrechas calles en busca de la inspiraci\u00f3n que no llegaba. De regreso a su casa siempre pasaba un local abandonado, un letrero torcido y oxidado rezaba Caf\u00e9 El Tresillo. A trav\u00e9s de las vitrinas ennegrecidas por el tiempo y falta de limpieza pod\u00eda verse un piano cuarto de cola como \u00fanico mobiliario.\u00a0 \u00a0 En sus manos un extra\u00f1o relato, en nada relacionado con su novela, cobraba vida\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>\u201cLas notas del Concierto No. 2 en C Menor para piano de Rachmaninov se mezclaban con el aroma del pan reci\u00e9n horneado. Agustina se hab\u00eda levantado con br\u00edos y sin m\u00e1s preludio que un escueto \u201cbuenos d\u00edas\u201d para Carlitos quien ordenaba las bandejas de baguettes y panecillos dulces, levant\u00f3 la tapa del piano cuarto de cola atacando las teclas con furia.<\/em><\/p>\n<p><em>Los habitu\u00e9s de la Panader\u00eda El Tresillo se sorprendieron pues estaban acostumbrados a una representaci\u00f3n m\u00e1s acorde con tan tempranas horas de la ma\u00f1ana. Pero, bueno,-se dec\u00edan- poco importa lo discordante que resultan los crescendos de la pieza. Todo se le permite a la bella Agustina, a quien hab\u00edan nombrado el hada madrina del pueblo. Con su m\u00fasica sanaba los dolores, los duelos y las preocupaciones del cotidiano vivir, y tambi\u00e9n acompa\u00f1aba los momentos de alegr\u00eda y celebraci\u00f3n. <\/em><\/p>\n<p><em>Unos y otros le contaban sus cuitas y despu\u00e9s de escucharlos, les regalaba la m\u00fasica que ella consideraba m\u00e1s conveniente a sus dolencias. Sal\u00edan de la panader\u00eda con el mismo problema a cuestas pero con el alma ligera. <\/em><\/p>\n<p><em>Era un pueblo peque\u00f1o donde todos se conoc\u00edan. Segu\u00eda su inexorable camino hacia la vejez y soledad a medida que los hijos buscaban futuro en las ciudades cercanas. Agustina tambi\u00e9n hab\u00eda so\u00f1ado con un gran destino como concertista de reconocimiento internacional. Mas otro destino se interpuso.\u00a0 La instalaci\u00f3n del piano en la panader\u00eda se debi\u00f3 al retorno de su hermano y su familia al pueblo para encargarse del negocio, luego de la repentina muerte del padre. Evidentemente, el piano ten\u00eda que salir de la casa paterna. Agustina sent\u00eda truncadas sus ambiciones y amarrada a \u00e9ste su p\u00fablico, m\u00e1s devotos que p\u00fablico. De esto hac\u00eda ya seis a\u00f1os y los clientes la hab\u00edan acompa\u00f1ado en su evoluci\u00f3n musical con una mezcla de asombro y orgullo. <\/em><\/p>\n<p><em>Agustina no recuerda en qu\u00e9 momento la clientela habitual\u00a0 pas\u00f3 de una admiraci\u00f3n pasiva a la exigencia de un retorno sanador, estableciendo entre ellos un extra\u00f1o v\u00ednculo emocional. Pasaban por la panader\u00eda tuvieran o no \u201cconsulta\u201d con ella.\u00a0 Ya a nadie le extra\u00f1aba la incongruente presencia de este piano que ocupaba una buena parte del negocio, desplazando las \u00fanicas ocho mesas hacia un rinc\u00f3n de la habitaci\u00f3n, sin que esto suscitara en su p\u00fablico la m\u00e1s m\u00ednima queja. La m\u00fasica parec\u00eda envolver en un m\u00e1gico manto a todo el que se deten\u00eda a tomar un cafecito\u2026y como aqu\u00ed lo que sobraba era tiempo, Agustina nunca hab\u00eda sufrido la decepci\u00f3n de tocar ante una \u201csala\u201d vac\u00eda.<\/em><\/p>\n<p><em>Los presentes tomaban su caf\u00e9 en silencio. A diferencia de su semblante generalmente tan abierto y gentil, hoy ten\u00eda Agustina aspecto de pocos amigos. Lo que no pod\u00edan saber es que nuevamente hab\u00eda so\u00f1ado con el endemoniado duende que la persegu\u00eda desde hace meses y que la dejaba de muy mal talante. \u00c9ste, con una actitud de Pepe Grillo miraba el gran reloj de cadena que colgaba del bolsillo superior de su peque\u00f1a chaqueta roja y verde. Su enfado era evidente y cada vez mayor, y Agustina sab\u00eda que le reclamaba su falta de decisi\u00f3n para presentarse a los concursos que tres o cuatro veces al a\u00f1o ofrec\u00edan al ganador becas para las instituciones musicales m\u00e1s prestigiosas del pa\u00eds.<\/em><\/p>\n<p><em>Agustina termin\u00f3 de tocar y sus ojos se posaron en el \u00fanico extra\u00f1o del lugar: un hombrecito sentado solo en una esquina y que guardaba un extraordinario parecido con el\u00a0 duende de sus sue\u00f1os. \u00a1Qu\u00e9 contratiempo, solo esto le faltaba!\u00a0 Con una mirada que a Agustina se\u00a0 le hizo bastante impertinente, este extra\u00f1o, salido de la nada, la conminaba a presentarse ante \u00e9l de inmediato.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>-\u00bfEres quien pienso que eres?<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>El sujeto apenas hizo un gesto de afirmaci\u00f3n, -\u00bfno te sientas? Me parece que tenemos una conversaci\u00f3n pendiente desde hace mucho tiempo.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>-\u00bfAh, s\u00ed? \u00bfte parece?<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>El extra\u00f1o sonri\u00f3 y procedi\u00f3 a agitar sus brazos en gesto de abrazar el espacio delante de \u00e9l mientras iba dejando una estela de puntos brillantes que parec\u00edan salir de la punta de sus dedos. <\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>-C\u00f3mo quieras. Mira a tu alrededor. Ver\u00e1s que todos han quedado suspendidos en el tiempo, hasta que t\u00fa decidas lo contrario. Yo puedo estar aqu\u00ed indefinidamente pues no necesito comer ni dormir. \u00bfPuedes t\u00fa decir lo mismo?<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Como era de suponer se enzarzaron en un toma y dame, cuyo contenido no se puede repetir ya que el intercambio entre el duende y Agustina era un asunto privado. De esa conversa solo se supo que el duende sali\u00f3 satisfecho de la misma, la panader\u00eda volvi\u00f3 a la vida y Agustina se encontr\u00f3 ante una silla vac\u00eda, con decisiones por tomar de naturaleza inaplazable.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>El hombre mir\u00f3 las dos hojas con el ce\u00f1o fruncido y solt\u00f3 un enorme suspiro. De nuevo se le escapaba el final de una historia. Malhumorado cogi\u00f3 la calle y al pasar por el local abandonado not\u00f3, por primera vez, una placa apoyada en la esquina inferior derecha de la vitrina. \u00bfDe d\u00f3nde hab\u00eda salido?<em> \u00bf<\/em>Qui\u00e9n la hab\u00eda colocado all\u00ed? En una letra de trazo amplio y redondo dec\u00eda:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cSi quer\u00e9is saber qu\u00e9 fue de Agustina, preguntad a vuestro duende.\u201d<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-2970 aligncenter\" src=\"http:\/\/noti-america.com\/site\/us-ny\/wp-content\/uploads\/sites\/12\/2018\/06\/piano-300x224.jpg\" alt=\"\" width=\"455\" height=\"340\" srcset=\"https:\/\/noti-america.com\/site\/us-ny\/wp-content\/uploads\/sites\/12\/2018\/06\/piano-300x224.jpg 300w, https:\/\/noti-america.com\/site\/us-ny\/wp-content\/uploads\/sites\/12\/2018\/06\/piano-768x574.jpg 768w, https:\/\/noti-america.com\/site\/us-ny\/wp-content\/uploads\/sites\/12\/2018\/06\/piano.jpg 1000w\" sizes=\"auto, (max-width: 455px) 100vw, 455px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h5>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Fotograf\u00eda: Soraya Teruel<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><a href=\"http:\/\/www.luisahimiob.com\/\">www.luisahimiob.com<\/a><\/strong><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.facebook.com\/luisahimiobphotography\">www.facebook.com\/luisahimiobphotography<\/a><\/p>\n<p>www.facebook.com\/desdeellugardelasmemoriasdormidas<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.amazon.com\/luisahimiob\">www.amazon.com\/luisahimiob<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>3 a.m., insomnio, mientras espero que regrese el sue\u00f1o aparece esta historia\u2026 El Tresillo &nbsp; El escritor reuni\u00f3 las p\u00e1ginas que salieron disparadas desde las entra\u00f1as de una impresora cuya finalidad era dar fe&#46;&#46;&#46;<\/p>\n","protected":false},"author":28,"featured_media":2970,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[32,8],"tags":[],"class_list":["post-2979","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-norteamerica","category-arte-y-espectaculos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/noti-america.com\/site\/us-ny\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2979","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/noti-america.com\/site\/us-ny\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/noti-america.com\/site\/us-ny\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/noti-america.com\/site\/us-ny\/wp-json\/wp\/v2\/users\/28"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/noti-america.com\/site\/us-ny\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2979"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/noti-america.com\/site\/us-ny\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2979\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2981,"href":"https:\/\/noti-america.com\/site\/us-ny\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2979\/revisions\/2981"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/noti-america.com\/site\/us-ny\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2970"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/noti-america.com\/site\/us-ny\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2979"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/noti-america.com\/site\/us-ny\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2979"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/noti-america.com\/site\/us-ny\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2979"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}