El boom de los productos proteicos: entre tendencia de consumo y límites nutricionales reales

NOTI-AMERICA.COM | CHILE

El mercado actual muestra una presencia cada vez mayor de alimentos enriquecidos con proteínas. Batidos en polvo, barritas, panes y lácteos con la etiqueta «alto en proteínas» inundan los estantes de los supermercados, en una clara estrategia orientada al público joven.

El impacto económico de esta tendencia es evidente. De acuerdo con el portal estadístico Statista, la facturación del sector de alimentos proteicos en el comercio minorista de Alemania experimentó un crecimiento cercano al 25% entre marzo de 2024 y marzo de 2025.

Paralelamente, una encuesta de la Universidad de Michigan (EE.UU.) publicada en 2024 reveló diferencias claras en los hábitos de consumo según el género: mientras los hombres jóvenes recurren a los suplementos principalmente por motivos deportivos y para desarrollar masa muscular, las mujeres lo hacen con el objetivo de mantener una alimentación equilibrada o perder peso.

¿Cuánta proteína necesitamos realmente?

Las proteínas son esenciales para el organismo, ya que desempeñan un rol fundamental en la formación y reparación de tejidos como los músculos, la piel y los órganos. Sin embargo, las cantidades necesarias varían según la edad y el estilo de vida:

  • Adultos sanos: la Sociedad Alemana de Nutrición (DGE) recomienda un consumo diario de 0,8 gramos de proteína por kilogramo de peso corporal. Por ejemplo, una mujer de 65 kg requiere unos 52 gramos al día

  • Adolescentes: al estar en etapa de desarrollo, su requerimiento sube a 0,9 g/kg

  • Niños (1 a 4 años) y adultos mayores de 65 años: Se aconseja un aporte de 1,0 g/kg

  • Deportistas de alto rendimiento: quienes entrenan más de cinco horas a la semana pueden necesitar entre 1,2 y 2,0 g/kg, distribuidos a lo largo del día para favorecer la recuperación y el desarrollo muscular

Los especialistas enfatizan que una persona promedio puede alcanzar fácilmente su meta diaria sin necesidad de productos procesados ni suplementos. Un menú cotidiano que combine avena, frutos secos, papas, lácteos y pan integral es suficiente para cubrir los requerimientos diarios.

Los riesgos del exceso e impacto en la salud

Aunque la proteína es clave para ganar músculo o generar saciedad, un consumo desmedido a largo plazo no está exento de riesgos. Según la DGE, una ingesta excesiva —especialmente de origen animal— durante la infancia se ha asociado con un mayor riesgo de desarrollar sobrepeso en etapas posteriores y con un inicio temprano de la pubertad.

Asimismo, el exceso de proteínas exige un mayor esfuerzo a los riñones. Si no se consume suficiente agua o si existe una condición renal preexistente, la sobrecarga puede llegar a causar daños en el sistema renal.

«Alto en proteína»: un gancho comercial de costo elevado

El atractivo comercial de estos productos se traduce también en un precio mayor para el consumidor. Un análisis realizado en 2022 por la organización alemana de consumidores Verbraucherzentrale detectó que incluso alimentos naturalmente ricos en proteínas (como el queso, el quark o las bebidas de soya) incrementan su precio cuando las marcas destacan su contenido proteico en el empaque.

Los expertos señalan que no existe evidencia científica de que los deportistas o personas activas necesiten suplementos especiales si llevan una dieta adecuada. No obstante, aclaran que estos preparados sí pueden resultar de utilidad clínica en casos específicos, como en personas con alergias alimentarias, dificultades digestivas o de deglución, o bien con falta de apetito.

Maria Valentina Noguera Medina

Periodista - noti-america - Promar Community Manager - Talento Plus Diseñadora/ creadora de contenido...

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