PRIMERA SEMANA SANTA PRESIDIDA POR EL PAPA ESTADOUNIDENSE-PERUANO LEÓN XIV
NOTI-AMÉRICA PERÚ
Por Geomar Pacheco Rivera
Los peruanos creyentes en el mundo han seguido las actividades realizadas por el papa León XIV difundidas al mundo por los servicios de comunicaciones de la Santa Sede desde el Vaticano.
El papa León exhortó a no dejar que nos paralicen las cosas de la guerra, la injusticia y el aislamiento entre pueblos y naciones. Fue esta una de las principales reflexiones leídas durante su homilía en la Vigilia Pascual, uno de los momentos más solemnes de la Semana Santa.
En la ceremonia, celebrada en la basílica de San Pedro en un ambiente de total recogimiento, el pontífice recordó que la llamada “madre de todas las vigilias” revive “el memorial de la victoria del Señor de la vida sobre la muerte y el infierno”.

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“Esta noche santa hunde sus raíces también allí donde se consumó el primer fracaso de la humanidad, y se extiende a lo largo de los siglos como camino de reconciliación y de gracia”, dijo el papa rememorando la muerte y resurrección de Jesucristo: “El hombre puede matar el cuerpo, pero la vida del Dios del amor es vida eterna, va más allá de la muerte y ningún sepulcro la puede aprisionar”.
Lamentó que “tampoco falten en nuestros días sepulcros que abrir, y a menudo las piedras que los cierran son tan pesadas y están tan bien vigiladas que parecen inamovibles. Algunas oprimen el corazón del hombre, como la desconfianza, el miedo, el egoísmo y el rencor; otras, consecuencia de las primeras, rompen los lazos entre nosotros, como la guerra, la injusticia y el aislamiento entre pueblos y naciones”.
“¡No dejemos que nos paralicen!”, exclamó el pontífice para destacar a continuación el ejemplo de muchos hombres y mujeres, “personas como nosotros, fortalecidas por la gracia del Resucitado”, que a lo largo de los siglos han removido esas piedras incluso a costa de su vida “pero con frutos de bien de los que aún hoy nos beneficiamos”.
En la primera Semana Santa de su papado, León XIV ha encabezado todos los ritos previstos, tras años de cambios y ausencias motivadas por los problemas de salud de su predecesor, el difunto papa Francisco.
En un gesto cargado de simbolismo, León marcó la vela con las letras griegas alfa y omega, que significan que Dios es el principio y el fin de todas las cosas.
La agenda de la Semana Santa culminará con la misa dominical de Resurrección en la plaza de San Pedro y la tradicional bendición ‘Urbi et Orbi’ (a la ciudad y al mundo), que el pontífice impartirá desde el balcón central de la basílica vaticana.
