VENEZUELA: MÁS DE 3.100 FAMILIAS QUE DEPENDEN DE LA SOLIDARIDAD CIUDADANA
NOTI-AMÉRICA PERÚ
Por Edgardo Malaver Lárez
El gobierno interino de Venezuela anunció ayer que la cifra de personas muertas por los terremotos recientes alcanzó las 1.430, mientras que las heridas se han contabilizado en 3.238. En los centros de refugios para damnificados de los siete estados afectados hay un total de 3.142 familias que han perdido sus hogares. En cuanto a los movimientos sísmicos, desde el 24 de junio se han producido hasta ahora 432.
Mientras en La Guaira y Caracas, las dos ciudades más afectadas por los intensos terremotos del pasado miércoles, rescatistas de diferentes países consigue sacar de debajo de los escombros a varias víctimas con vida, en otros lugares de Venezuela están recibiendo menos de lo que sería necesario para subsanar la emergencia prontamente. Algunos ciudadanos de esas localidades al oeste de la capital cuelgan videos en redes sociales pidiendo ayuda para levantar escombros y refugios en los que juntar a los damnificados.
En el estado Aragua, donde “los daños han sido más bien materiales que de personas”, según el testimonio de Liliana Valladares, natural de Maracay, se han practicado numerosas evacuaciones de edificios y viviendas, para prevenir daños mayores.
En la capital del estado, Maracay, se han registrado 90 edificaciones afectadas, de las cuales han sido evaluadas del todo 63 por parte del gobierno municipal.
En cuanto a construcciones residenciales, se han identificado 59 casos que presentan daños mayores, algunos de los cuales representan pérdida total. Todas estas viviendas han sido evacuadas.

Foto: Patricia Ochoa (Efecto Cocuyo)
El diario ‘Últimas Noticias’ reportó la situación en la parroquia costera de Choroní, de alto flujo turístico, donde hay “un balance de entre 15 y 17 viviendas completamente destruidas, sumadas a unas 35 o 40 estructuras que presentan daños leves a nivel de infraestructura”.
En Turmero se derrumbó una torre residencial de 10 pisos el día 24. Las autoridades locales informaron sobre cuatro fallecidos y el rescate de una persona herida, pero aún se buscan posibles víctimas, con o sin vida, bajo los escombros.
En el estado Falcón, por su parte, la zona más afectada es el pueblo pesquero de Boca de Aroa, donde se registró una réplica de intensidad 3,2 a 10,6 kilómetros de profundidad. Son 78 las casas afectadas tras el terremoto, “con grietas en el piso, paredes y techos colapsados”, según la periodista Patricia Ochoa, de ‘Efecto Cocuyo’.
Al igual que en Boca de Aroa, en Tucacas las labores de rescate y auxilio a los habitantes afectados ha provenido mayormente de los vecinos y de iniciativas de grupos independientes provenientes de Caracas. Allí se desplomó una torre residencial, cuyos escombros solo han comenzado a ser removidos con la maquinaria apropiada tres días después. Las autoridades no han dado cifras sobre fallecidos, heridos ni damnificados.
En Yaracuy, donde ocurrieron los dos terremotos del 24 de junio: el primero en San Felipe, la capital, y el segundo en Yumare, curiosamente los daños estructurales, según el relato de los vecinos y las organizaciones de ayuda, fueron superficiales. “Paredes con grietas marcaron las calles, que permanecieron a oscuras hasta la noche del miércoles, con cortes del servicio eléctrico hasta tres veces al día”, reportó ‘Efecto Cocuyo’.
En otros lugares, como Nirgua, con una población de más de 81.000 habitantes, después del restablecimiento del servicio eléctrico, la comunidad misma organizó centros de acopio junto con iniciativas privadas que han atendido la mayoría de las necesidades.
La situación se agrava en el territorio del estado Carabobo. En Morón, donde se encuentra uno de los dos complejos petroquímicos más grande de Venezuela, son muchas las viviendas que han quedado inhabitables o totalmente convertidas en restos de derribo.
La gravedad del caso es tal que las autoridades locales han construido barricadas para impedir la entrada de cargamentos de ayuda humanitaria con el argumento de que estos debían ser entregados exclusivamente a funcionarios públicos, en lugar de directamente a los ciudadanos afectados por la tragedia.
Se han reportado también caída de puentes y daños estructurales en varias iglesias. Sin embargo, el complejo petroquímico ya volvió a la actividad después de dos días de paralización.
El denominador común en todas las historias particulares de los diferentes lugares del interior del país donde los daños causados por los terremotos fueron significativos es el tamaño de la solidaridad, y desprendimiento generoso de los venezolanos, a pesar de la grave crisis económica, política y humanitaria que atraviesa Venezuela actualmente, quizá la más grave de toda su historia.
