“Tengo muchas esperanzas de que cuando el presidente esté satisfecho de que nuestros países socios están haciendo todo lo que pueden entonces tendremos una oportunidad (…) de abordar tanto los temas de oportunidad económica como la libertad en el hemisferio”, aseguró Green a la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes.
El Departamento de Estado dijo el mes pasado que recortaría la ayuda a El Salvador, Guatemala y Honduras después de que Trump criticó a dichos países debido a que miles de sus ciudadanos han buscado asilo en la frontera.
El presidente “está expresando frustración. Compartimos la frustración”, agregó el funcionario.
Muchos miembros del Congreso, incluyendo republicanos, han rechazado la idea, diciendo que es cruel recortar la ayuda a países que luchan contra el hambre y el crimen, y que es más probable que se incremente el número de migrantes.
Al interrogar a Green, el representante demócrata por Nueva York Adriano Espaillat dijo que si Estados Unidos no tiene presencia en El Salvador, por ejemplo, China intervendría. Competir contra Pekín por la influencia mundial ha sido un tema central de la política de Washington.
Green respondió que el Gobierno está considerando “nuevos enfoques” para ayudar.
“Esperamos la revisión y esperamos el día en que nuestros socios (…) asuman los compromisos necesarios para que podamos abordar algunos de estos asuntos nuevamente”, afirmó.
Trump ha adoptado una línea dura sobre inmigración, un tema central de su presidencia, particularmente con respecto a migrantes indocumentados de América Latina que buscan cruzar a través de la frontera con México.