Venezuela: Entre el Dolor del Terremoto y la Esperanza de Protección Por: Yanet Muñoz
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Venezuela: Entre el Dolor del Terremoto y la Esperanza de Protección
Un llamado urgente al gobierno de Estados Unidos mientras nuestro pueblo llora y resiste
Por Yanet Muñoz | Abogada, Periodista Venezolana & Magíster en Leyes EEUU, Noti-america.com | Domingo 29 de junio de 2026
Escribo este artículo con el corazón roto y con la fe intacta.
Porque eso somos los venezolanos. Un pueblo que ha aprendido a levantarse de entre los escombros, no solo los del terremoto de esta semana, sino de décadas de devastación política, económica y humana.
El miércoles 24 de junio de 2026, dos terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 sacudieron Venezuela con apenas 39 segundos de diferencia. El epicentro: San Felipe, Yaracuy. La zona más golpeada: La Guaira. Las cifras, al momento de escribir estas líneas, superan los 920 muertos, más de 4,500 heridos y 157 desaparecidos hasta los momentos. Decenas de edificios colapsados en Caracas, La Guaira y sus alrededores. El aeropuerto internacional Simón Bolívar cerrado por daños estructurales.
Y mientras Venezuela llora, aquí en EEUU y en espacial en Miami, en Doral, en cada ciudad donde vivimos los venezolanos de la diáspora, también lloramos. Porque Venezuela no está lejos. Venezuela la llevamos adentro.
La historia que no podemos callar
Hubo un vuelo de deportación que salió de Estados Unidos el mismo 24 de junio, el día del terremoto. El vuelo 164, con 146 venezolanos a bordo, aterrizó en Venezuela y los pasajeros fueron trasladados a un centro de acogida en el sector La Llanada, en La Guaira. La edificación colapsó por el terremoto. Según organizaciones que siguieron el caso, solo una fracción de esas personas logró sobrevivir. La Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) confirmó el derrumbe de un centro de alojamiento temporal en La Guaira que albergaba a personas retornadas recientemente desde Estados Unidos.
¿Puede el gobierno de Estados Unidos seguir deportando venezolanos a un país que hoy es, literalmente, una zona de desastre?
Esa es la pregunta que debemos hacerle con respeto, con datos y con fuerza.
Lo que está pasando con los venezolanos detenidos y en proceso de deportación
Esta semana fue una de las más duras en la historia migratoria reciente de nuestra comunidad. No solo por el terremoto, sino por la confluencia de decisiones legales que la dejaron más vulnerable que nunca.
El jueves 25 de junio, la Corte Suprema falló 6 a 3 que los tribunales no tienen autoridad para revisar la cancelación del TPS. Eso significa que el gobierno puede cancelar el TPS de cualquier país, incluyendo Venezuela, sin que los afectados puedan impugnarlo judicialmente. La decisión consolida un precedente que ya venía afectando al TPS venezolano desde 2025.
En paralelo, el Caucus Hispano del Congreso envió una carta urgente al presidente Trump y al secretario de Estado Marco Rubio exigiendo que se detengan las deportaciones de venezolanos y que se extienda o reactive el TPS. Los congresistas Carlos Giménez, María Elvira Salazar y Mario Díaz-Balart están siendo llamados públicamente a actuar.
Y José Antonio Colina, presidente de VEPPEX, estimó que el TPS podría beneficiar a cerca de 800,000 venezolanos en situación de limbo migratorio y facilitar la liberación de entre 5,000 y 6,000 detenidos. Como alternativa propuso una Salida Obligatoria Diferida (DED) que suspenda las deportaciones por al menos 18 meses.
El concejal de Doral Rafael Piñeiro está impulsando una carta dirigida al presidente Trump solicitando protección para la comunidad venezolana. La Alianza TPS convocó una rueda de prensa para anunciar los próximos pasos en la lucha legal y política. Organizaciones venezolanas en todo el sur de la Florida se están movilizando como nunca antes.
Y la comunidad legal también está respondiendo: abogados especializados en derecho migratorio están impulsando una carta formal dirigida al Secretario de Seguridad Nacional Markwayne Mullin, exigiendo una medida de protección temporal para los venezolanos en Estados Unidos.
En nuestro despacho, junto al abogado Gustavo García-Montes, también hemos firmado y respaldado esa iniciativa, porque entendemos que los venezolanos que están aquí son trabajadores, contribuyentes y pilares de sus familias que hoy más que nunca necesitan poder seguir aportando para ayudar a los suyos en Venezuela.
La pregunta del millón y la más urgente de todas, es esta: ¿qué pasa con los venezolanos que están detenidos hoy en centros de ICE, esperando ser deportados?
Legalmente, si Venezuela fue declarada zona de desastre y el aeropuerto internacional está cerrado, el gobierno tiene la obligación de evaluar si puede ejecutar esas deportaciones en condiciones seguras. La ley migratoria exige que los países de destino sean seguros y que existan acuerdos de recepción activos. En este momento, esas condiciones son más que cuestionables.
Eso no detiene automáticamente las deportaciones, pero sí crea argumentos legales poderosos que deben plantearse de inmediato.
Una de las herramientas más importantes en estos casos es el habeas corpus, una acción legal que puede presentarse ante un tribunal federal para cuestionar la legalidad de una detención y exigir que el gobierno justifique por qué una persona debe ser deportada a un país que hoy es una zona de desastre declarada, con infraestructura colapsada y aeropuerto cerrado. En casos urgentes como estos, el habeas corpus puede detener temporalmente una deportación mientras el juez evalúa las circunstancias.
Cada caso es diferente y debe analizarse individualmente. Pero el contexto de emergencia en Venezuela puede abrir argumentos legales que antes no existían. Si tienes a un familiar detenido que está siendo procesado para deportación, este es el momento de actuar, no de esperar. Cada hora cuenta.
El TPS, el DED y por qué Venezuela los merece hoy más que nunca
El Estatus de Protección Temporal (TPS) existe exactamente para situaciones como la de Venezuela hoy: un país que enfrenta condiciones extraordinarias que hacen peligroso el regreso de sus nacionales.
En 2010, cuando el terremoto devastó Haití, Estados Unidos activó el TPS en cuestión de días. En 2001, tras el terremoto de El Salvador, hicieron lo mismo. La herramienta existe. El precedente existe. La voluntad política es lo que falta.
Venezuela no tiene solo un terremoto. Venezuela tiene:
- Una crisis humanitaria que lleva más de una década
- Un sistema de salud colapsado antes del terremoto
- Un aeropuerto cerrado por daños estructurales
- Más de 920 muertos y miles de heridos
- Edificios colapsados en la capital
- Zonas declaradas de desastre nacional
Si esas condiciones no justifican una medida de protección temporal ¿cuáles lo harían?
Nuestro argumento es claro: los venezolanos que están en Estados Unidos no son una carga para este país. Son trabajadores, emprendedores, profesionales y contribuyentes que pagan impuestos, crean empleos y aportan a la economía americana. Hoy, más que nunca, necesitan poder seguir trabajando para enviar ayuda a sus familias en Venezuela, familias que en muchos casos lo han perdido todo.
Proteger a los venezolanos en Estados Unidos es también ayudar a Venezuela. Cada venezolano que puede trabajar aquí legalmente es un venezolano que puede enviar remesas, medicamentos, alimentos y recursos a su familia allá.
Si quieres sumarte a la carta, estate atenta a nuestra comunicación en redes. Tu firma puede marcar la diferencia.
«Venezuela sangra. Pero Venezuela no se rinde. Y nosotros tampoc en la UNION ESTA LA FUERZA»
tuparalegal8@gmail.com Despacho García-Montes, P.A., oficina principal Miami @tuparalegal es abogada, periodista venezolana, Magíster en Leyes en EEUU y coordinadora del área migratoria del despacho Gustavo García-Montes, P.A. Publica semanalmente en Noti-america.com Campaña: Educándote como inmigrante