Adriana Gallardo: El miedo no es el problema. El problema es dejar que te frene.

Porque el miedo no se elimina, se enfrenta con claridad.

El miedo es parte de la vida. Todos lo sentimos. Y aunque muchos no lo digan,
todos lo enfrentamos de alguna forma: miedo a perder, miedo a decidir, miedo a
quedarte solo, a fallar, a ser tú mismo.
¿Sabes cuál es el problema?
No es el miedo en sí es que dejas que te frene. Y cuando el miedo te domina, te
estancas y dejas de avanzar.

Todos sentimos miedo. La diferencia está en lo que
haces con él.
Hay quienes se congelan.
Hay quienes reaccionan.
Y hay quienes deciden tomar el control.
¿Qué pasa cuando el miedo se apodera de ti?
Te confundes, y esa confusión te hace reaccionar de tres formas:
1. Te haces la víctima
Dices cosas como: “¿Por qué a mí?”, “Es que la vida no me ayuda”, “Nada
me sale bien”.
2. Te cierras y te aíslas
No hablas con nadie. No pides ayuda. Te encierras en tu mente y tus
pensamientos se vuelven más oscuros.
3. Te enojas y explotas.
Explotas con los demás, con la vida, contigo. Te saboteas, destruyes
relaciones, oportunidades, procesos.
Y lo peor de todo es que ni siquiera te das cuenta de que es el miedo hablando
por ti.

By Adriana Gallardo

La confusión te paraliza, pero la claridad te libera.
El miedo no aparece porque sí. Aparece cuando estás confundida, cuando no
tienes dirección.
No sabes quién eres.
No sabes a dónde vas.
No tienes claro el por qué haces lo que haces.
Y si no sabes esas tres cosas, vas a vivir en modo automático y en modo
defensa. Así de simple.

¿Quieres dejar de reaccionar y empezar a liderar tu vida?
Empieza con estas 3 preguntas. Escríbelas, respóndelas, y léelas cada vez que el
miedo quiera aparecer:
1. ¿Quién soy yo realmente (más allá del miedo)?
Soy una mujer fuerte. Soy una líder. Soy alguien que no se rinde.
2. ¿A dónde quiero ir (aunque hoy no tenga todo resuelto)?
Quiero estabilidad. Quiero paz. Quiero avanzar en mi propósito.
3. ¿Por qué lo quiero?
Porque me lo merezco. Porque estoy cansada de sobrevivir. Porque vine a
algo más grande.

Y si hoy tienes miedo, haz esto:
Reconócelo → No lo escondas, no lo niegues. Dilo: “Tengo miedo.”
Respira y observa → ¿Estoy confundida o realmente en peligro?
Busca claridad → ¿Qué decisión sí puedo tomar hoy? Aunque sea pequeña.

Actúa desde el foco, no desde el drama. Rodéate de gente que te recuerde quién
eres cuando tú lo olvides y recuerda que todos sentimos miedo. La diferencia está
en lo que haces con él.

By Adriana Gallardo

Y tú no estás aquí para rendirte. Estás aquí para aprender a tomar decisiones con
miedo, pero sin dejar que te frene.
Porque el miedo no se va, pero tú puedes aprender a caminar con él y aún así
avanzar.

 

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *