Senegal se corona Bicampeón de África en una final caótica ante Marruecos

En una noche que pasará a la historia por lo surrealista de su desenlace, la selección de Senegal derrotó 1-0 a Marruecos en el Stade Prince Moulay Abdellah de Rabat. Con un solitario gol de Pape Gueye en la prórroga, los «Leones de la Teranga» silenciaron a los anfitriones y bordaron su segunda estrella continental.
El resumen del partido
El encuentro fue una batalla táctica de alta intensidad desde el primer minuto. Marruecos, empujado por su público, dominó la posesión pero se estrelló una y otra vez contra el muro defensivo liderado por Kalidou Koulibaly (quien apoyó desde fuera por suspensión) y un imperial Edouard Mendy.
El momento de mayor tensión ocurrió en el tiempo de descuento del segundo tiempo (90+8′):
- El penalti de la discordia: El árbitro señaló una pena máxima a favor de Marruecos por una supuesta falta sobre Brahim Díaz.
- El desplante de Senegal: En protesta por la decisión arbitral, los jugadores de Senegal llegaron a abandonar el terreno de juego durante varios minutos.
- Héroe y Villano: Tras ser convencidos por Sadio Mané para regresar, Brahim Díaz asumió la responsabilidad. El jugador del Real Madrid intentó un cobro a lo «Panenka», pero Mendy no se movió y atrapó el balón con facilidad, mandando el partido al alargue.
La sentencia en la prórroga
Apenas iniciaba el primer tiempo extra (minuto 94), Pape Gueye capturó un balón en la frontal del área y soltó un potente disparo de zurda que venció a Yassine Bono. Marruecos buscó el empate con desesperación, incluso estrellando un cabezazo en el travesaño por medio de Nayef Aguerd, pero el marcador no se movió más.
