Europa afronta el rellenado de los almacenes de gas con el nivel de reservas más bajo desde el estallido de la guerra de Ucrania

NOTI-AMERICA.COM | ESPAÑA
Europa sale del tercer invierno de la guerra con las reservas de gas más reducidas desde que Rusia invadió Ucrania: el almacenamiento a 31 de marzo se sitúa en el 33,6% de la capacidad total, nueve puntos menos que la media de los cinco años anteriores y 25 puntos menos que el año pasado, cuando se llegó a la primavera con un remanente de casi el 59%. Un descenso muy acusado, que se debe sobre todo al incremento del consumo en los meses de noviembre y diciembre, y que puede impulsar los precios del gas en verano, cuando hay que volver a llenar los almacenes para la siguiente temporada de calefacción.
«Se nos presenta un verano muy desafiante para llegar bien preparados al próximo invierno», vaticina Antonio Aceituno, director de la consultora Tempos Energía, quien señala que Europa está al albur de diversos riesgos que pueden condicionar el suministro de gas, desde la incertidumbre geopolítica en Oriente Medio o Ucrania hasta un repunte del consumo en China, pasando por la propia exigencia de Bruselas para que los estados miembros tengan un nivel suficiente de reservas antes de la próxima temporada invernal.
Tras la invasión de Ucrania por parte de Rusia y el corte del suministro a través de los principales gasoductos -el último tubo que traía gas a Europa por Ucrania dejó de funcionar el 1 de enero de este año-, la Comisión Europea aprobó que todos los países con almacenes subterráneos debían llenarlos al 90% de su capacidad el 1 de noviembre de cada año, para hacer frente al invierno. Y los que no disponen de infraestructuras propias para guardar gas (Irlanda, Grecia, Malta, Chipre, Luxemburgo, Eslovenia, Finlandia, Estonia y Lituania) deben almacenar un 15 % de su consumo nacional anual en almacenes situados en otros países de la Unión Europea, con el fin de asegurar unas reservas estratégicas.
Ese colchón se alcanzó con holgura tanto en 2023 como en 2024, aunque en la primavera se partía de unas reservas mucho más altas que las de este año. «Es un nivel escaso, pero acorde con la situación, al final del invierno», concede el profesor de la Universidad Politécnica de Comillas José Luis Sancha, experto en el sistema energético, que indica que «lo importante es que se vaya rellenando con cabeza, sin prisas, para no tensionar el precio».