En la última entrega de “De Cara al Mundo”, en Onda Madrid, contamos con la participación de Gustavo de Arístegui, diplomático y analista internacional, quien habló sobre la próxima Reunión de Alto Nivel entre España y Marruecos y la importancia en el envío de carros de combate de Occidente a Ucrania.

¿Por qué es tan relevante la Reunión de Alto Nivel entre España y Marruecos? 

Primero porque llevamos muchísimos años sin una cumbre entre España y Marruecos. Si no recuerdo mal la primera desde que se celebrase con Mariano Rajoy hace ya siete años. En todo caso, somos países vecinos, tenemos fronteras marítimas y fronteras terrestres, por mucho que muchas veces nuestros vecinos marroquíes se resistan a reconocer Ceuta y Melilla como fronteras terrestres, lo son. Ceuta y Melilla son ciudades españolas, no son ni presidios ni colonias.

En consecuencia, hasta ahora habían tenido muchas reticencias de aceptar o de reconocer la necesidad y la existencia del comercio bilateral entre estas ciudades y Marruecos, especialmente con la apertura de aduanas formales. Este va a ser uno de los puntos a tratar y, desde luego, creo que estaría muy bien que la reivindicación – que no es tal – sobre la soberanía de ambas ciudades pase a un tercer o cuarto plano en la política marroquí y que nos centremos necesariamente en la mejora de las relaciones bilaterales y en tratar de aclarar malentendidos que muchas veces acaban degenerando de manera innecesaria en un enfriamiento o en un empeoramiento de las relaciones bilaterales.

Estamos condenados a entendernos y no solamente por la geografía, como dijo en su día Hasán II. Estamos obligados a entendernos porque tenemos más de un millón de marroquíes que viven en España y muchos de ellos tienen ya nacionalidad española. Tenemos intereses comunes, somos de los pocos países del mundo que tenemos costas mediterráneas y atlánticas, nos interesa la estabilidad en el Sahel y nos resulta fundamental la estabilidad en el Magreb, nuestra lucha contra el terrorismo yihadista es un objetivo común y nuestros intereses económicos están extraordinariamente entrelazados. No olvidemos que el primer cliente y destino del comercio exterior marroquí es la Unión Europea, y de ese comercio bilateral más del 60% es español. España es el primer socio comercial e inversor de Marruecos, un 30% más que Francia. De hecho, eso lleva ya muchos años siendo así y por mucho que hayan mejorado los intercambios comerciales de Marruecos con Estados Unidos, China y Turquía, la Unión Europea sigue siendo con mucha diferencia el principal socio comercial e inversor de Marruecos.

En consecuencia, la Reunión de Alto Nivel es una necesidad perentoria. No se pueden ignorar las necesidades de dar respuesta a los muchísimos problemas que llevan años puestos en el congelador.

La firma de acuerdos entre los ministerios va a dar cobertura y va a impulsar toda una serie de proyectos que se cifran en mil millones de euros en las relaciones comerciales entre esos acuerdos, ¿esto va a suponer un incremento más notable? 

En efecto. De hecho, se están negociando más de 20 acuerdos bilaterales en este mismo momento. No sabemos cuántos de ellos van a ser concluidos a tiempo para que puedan ser firmados por los ministros en la Reunión de Alto Nivel. Se está negociando a contrarreloj para que el mayor número posible de esos acuerdos bilaterales sean firmados. En todo caso, serán muy probablemente el mismo número de los que se firmaron en la visita de Su Majestad el Rey de Marruecos.

Creo que este es un momento especialmente importante en las relaciones bilaterales, no solamente porque, en efecto como usted dice, se va a alcanzar esa cifra simbólica de los 10.000 millones de euros de comercio bilateral, sino porque eso es un estado más hacia una integración todavía mayor de las economías europeas-marroquí. Debemos tener en cuenta que Marruecos tiene el estatuto más importante de relación bilateral, comercial y de otro tipo entre la Unión Europea y un país tercero, es decir, el máximo nivel posible sin ser miembro de pleno derecho de la Unión Europea. Por lo tanto, todo esto juega a favor de las relaciones bilaterales sanas, profundas, transparentes, sinceras y sin ningún tipo de malentendido entre ambos países. Desde luego, yo creo que en la medida en que las relaciones bilaterales entre España y Marruecos mejoren y se consoliden será también muy buena noticia para la Unión Europea en su conjunto.

gustavo-de-arístegui-portada
– Gustavo de Arístegui

¿Piensa que hay alguien que no le interesa que esa buena relación vaya adelante? Hay mucha casualidad, por ejemplo, en la resolución del Parlamento Europeo muy crítica con Marruecos promovida por partidos de izquierda. 

Yo creo que es una cuestión más ideológica que nacional. Obviamente hay países en el espíritu de la competencia que es inevitable y que no están muy contentos con el hecho de que España, que no es sino la cuarta economía del euro, tenga un peso muchísimo más grande y muchísimo más importante entre el comercio bilateral entre la Unión Europea y Marruecos que países con economías mucho más grandes que la nuestra, como puede ser Francia, Alemania o Italia.

Yo creo francamente que los gobiernos y los dirigentes de esos países, lejos de estar en el espíritu pequeño, cortoplacista y mezquino incluso de la competencia estéril entre países miembros de la Unión Europea, están claramente impulsando el espíritu del entendimiento entre España porque saben que conviene a toda la Unión Europea en su conjunto.

Sin embargo, lo que usted dice, cuando se hace mención a la resolución del Parlamento Europeo, en efecto, hay más una carga ideológica en esto que otra cosa. No se trata de analizar los regímenes políticos con los que tenemos relaciones diplomáticas – yo no soy diplomático en activo, estoy en excedencia – porque la prudencia y el respeto inspiran a que seamos necesariamente prudentes a la hora de hacer este tipo de oficio de valor.

En todo caso, lo que sí puedo decir es que en Marruecos sí existen elecciones, y las elecciones son internacionalmente reconocidas. Hay partidos de todas las ideologías imaginables, el Gobierno surge del Parlamento, responde ante el Parlamento y que tiene responsabilidades más allá de lo que podamos imaginar fuera de Marruecos. El Rey es el jefe del Estado, pero el jefe del Gobierno y su Ejecutivo son quienes gobiernan en el país. Eso es una cuestión que hay que dejar muy clara.

Y la Justicia actúa, suponemos, siguiendo criterios profesionales como ocurre en España.  

Utilizando como ejemplo el comercio bilateral, para que pueda darse una relación comercial de la intensidad y de la profundidad que existe entre la Unión Europea y Marruecos y para que pueda darse el estatuto de máximo nivel – el estatuto de Estado asociado que tiene Marruecos – necesariamente debe tener una seguridad jurídica que se fundamenta en la actuación independiente y equilibrada de los tribunales de justicia. Tanto es así que en las disputas comerciales entre compañías de la Unión Europea o españolas con sus socios o con sus competidores marroquíes, más en más ocasiones que no, los tribunales de justicia dan la razón a las compañías de la Unión Europea. Uno podría decir que, si la Justicia no fuese independiente, se estaría juzgando sobre la base de criterios nacionalistas y no sobre la base de criterios legales. Y los abogados de las compañías de quienes instigan en los tribunales de justicia marroquíes, siendo extranjeros y defendiendo sus intereses, hasta ahora no han podido tener queja de las actuaciones porque estadísticamente son más los casos en los que ganan los extranjeros que en los que no.

Le llamábamos también para analizar los acontecimientos en Ucrania. “Los Leopard 2: mucho más que el envío de unos carros de combate”, leíamos su artículo en La Razón, ¿por qué piensa usted que esto es mucho más que unos carros de combate? 

Empecemos por la parte más fácil, que es la parte militar y la eficacia de los carros de combate como su equipo estaba analizando ahora. He leído incluso en los comentarios de los artículos que han salido publicados en los diferentes medios españoles las discusiones sobre las capacidades de unos y de otros. Los carros de combate de última generación tienen todos unas condiciones y unas capacidades muy parecidas.

Sin embargo, los hay que tienen un gran plus más. Por ejemplo, en el caso de los Leopard son los que tienen el menos consumo de combustible, los que tienen mayor velocidad de punta y los que tienen uno de los mejores blindajes. Son casi igual de buenos, sino igual, que el Merkava israelí que es lo que mejor tiene con su blindaje reactivo. El cañón de unos 120 milímetros de un Leopard 2 es el mejor del mundo y el sistema de tiro es sin duda el mejor del mundo.

Todos los carros de última generación tiran en marcha, pero éste tira a mayor velocidad que los demás. Tiene sistemas de navegación independientes no solamente por GPS, que depende obviamente de los satélites, sino el Inercial, que es completamente independiente, que era como se navegaba en los aviones antiguamente. Estamos hablando de un sistema de armamento que se adelantó hace 20 años a su tiempo y que es esencial para la reconquista, la recuperación y el mantenimiento del territorio.

Ahora bien, la parte más geopolítica es justamente lo que yo quería analizar en mi artículo y por eso el título, es decir, el envío de los carros estaba poniendo a prueba la voluntad real de apoyar a Ucrania en esta guerra absolutamente sinsentido, que ha sido provocada por una agresión injustificada e injustificable de Rusia. Seamos muy claros: este tipo de agresión si no se reacciona ante ella y si no se para los pies al matonismo político que los rusos han desplegado en los últimos años, no va hacer si no que inspirar otros conflictos, va a animar no sólo a Rusia a otro tipo de agresiones contra otros vecinos, sino que puede animar a otros países a hacer lo propio en sus regiones.

Todo el mundo está viendo de manera muy clara cuál es la reacción de Occidente y de los aliados y su grado real de unidad o de separación. Por eso cada disputa, cada desencuentro y cada divergencia entre aliados está siendo analizada y diseccionada de manera muy profunda por los adversarios y rivales de Occidente. En consecuencia, entre los 27 Estados miembro de la Unión Europea, entre los países aliados de la OTAN y entre lo que en inglés se llama light mine in democracy, es decir, las democracias que tenemos principios y valores comunes, tenemos obviamente matices y diferencias entre nosotros. Lo importante es que en lo esencial estemos de acuerdo.

Y aunque hayamos tardado mucho, lo que no se puede en este momento es dar un paso hacia atrás. Y aunque parezca que podemos acabar en una escalada, el envío de carros de combate es fundamental. No se puede tampoco obviar que no sólo son los carros de combate sino también, como usted bien decía, el apoyo logístico. Por ejemplo, una de las razones por las que los americanos estaban dudando en enviar el M1A1 Abrams es porque el combustible de preferencia de la turbina, que no es un motor que utiliza el Abrams, es el queroseno de aviación. También pueden quemar otros, pero entonces el carro no sería igual de eficaz. El Leopard tiene de ventaja que tiene los mismos 1500 caballos que tiene el Abrams, pero quema gasoil y es además el de mayor eficiencia de consumo y de combustible. En consecuencia, tiene mucha más autonomía. Para poder ser eficaz realmente tiene que estar combinado por infantería, por los transportes blindados como el Bradley y la artillería autopropulsada. Si no se combinan los tres elementos, no se va a tener éxito en las otras acciones.

Habla usted de críticas desde los países anglosajones, Estados Unidos y Reino Unido a Alemania, ¿usted cree que los aliados vamos a poder mantener nuestra unidad frente a lo que es el desafío ruso? 

Mire me preocupa muchísimo lo que estoy viendo en la extrema derecha y la extrema izquierda, no solamente en Europa, sino también en Estados Unidos. Hay sectores trumpianos, si queremos llamarlos de alguna manera en Estados Unidos, como por ejemplo el hijo del expresidente Trump, que llegó a llamar a Zelenski una “llorona emborrachada de ánimos de guerra”. Es un perfecto disparate que se diga una cosa parecida cuando ellos no han buscado en ningún momento este conflicto.

Estoy viendo que algunos partidos de extrema derecha ven en Rusia y en Putin el guardián de ciertas esencias de una Europa supuestamente blanca y cristiana. Europa es diversa, multicultural y multirreligiosa. Por lo tanto, Putin no representa eso, sino todo lo contrario: es la opresión, el expansionismo, la agresividad y la negación de todos los valores y principios que los moderados de Europa, desde centro izquierda hasta el centro derecha representamos.

Creo que es fundamental que los aliados de Europa, de Estados Unidos, de Canadá y de las democracias con las que compartimos principios y valores sepamos buscar lo que nos une y que consigamos tratar de aparcar o de buscar soluciones a lo que nos separa. Y ésto creo que es justamente el paso importante que se ha dado con el envío de los carros de combate, por eso la simbología del gesto es más importante quizá incluso que el gesto en sí mismo.