Crisis energética en Cuba: las necesidades humanitarias persisten a pesar del suministro de combustible
REDACCIÓN NOTI-AMÉRICA (ECUADOR)

©Unicef/Claudio Pelaez. Un niño pequeño se sienta en una bicicleta verde entre los escombros y los restos en Guamá, Santiago de Cuba, tras la destrucción generalizada causada por el huracán Melissa (foto de archivo).
El coordinador residente de la ONU en Cuba, Francisco Pichón, advirtió este lunes sobre el deterioro de la situación humanitaria en el país, agravada por la crisis energética y que se suma a los efectos del huracán Melissa.
La escasez de combustible ha empeorado después de que Washington haya bloqueado a finales de enero la entrada de suministros de petróleo en la nación caribeña.
A pesar de la llegada de suministros limitados de combustible, incluido un reciente cargamento de petróleo enviado por Rusia al que Estados Unidos permitió atracar la semana pasada a pesar del bloqueo, «las necesidades humanitarias en el país siguen siendo muy acuciantes y persistentes», afirmó Pichón.
El sistema de Naciones Unidas, junto a la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios, ha lanzado un plan de acción revisado que prioriza el acceso a energía como eje central de la respuesta.
El plan busca asistir a unos dos millones de personas en 63 municipios de ocho provincias, frente al millón contemplado inicialmente.
“La crisis energética está teniendo un impacto humanitario sistémico y cada vez mayor, que afecta a todos los aspectos de la vida cotidiana en Cuba: la salud, el agua y el saneamiento, los sistemas alimentarios, la educación, el transporte y las telecomunicaciones. Además, el país lleva más de tres meses sin combustible suficiente”, dijo Pichón a los periodistas en Nueva York por videoconferencia.
Y añadió que “las consecuencias humanitarias, como es de esperar, siguen agravándose cada día a pesar de los recientes esfuerzos de la Federación Rusa por suministrar combustible”.
Miles de niños sin vacunas, clases o a la espera de cirugías
Entre los datos más preocupantes, destacan más de 96.000 cirugías aplazadas, incluyendo las de 11.000 niños. 32.000 mujeres embarazadas se encuentran en situación de riesgo debido a la inestabilidad en el acceso a los servicios prenatales, mientras que 3000 niños se enfrentan a retrasos en la vacunación.
Además, la población sufre interrupciones eléctricas prolongadas, y un millón de personas se ha visto afectada ya que depende del suministro de agua por camiones.
Casi medio millón de niños y adolescentes deben asistir a una jornada reducida de clases.
Los mayores también están sufriendo las consecuencias de la crisis. Pichón recordó que Cuba es el país con la población de mayor edad de América Latina, y esto, obviamente, agrava aún más su vulnerabilidad:
“Se trata de personas que dependen del buen funcionamiento de los sistemas y que necesitan que los médicos acudan a los centros de salud”, apuntó.
Una vez más, la ONU apuesta por las renovables
Según publicaciones en redes sociales, los cubanos están ingeniando formas de hacer frente a la crisis, como un ingeniero que adaptó su auto para usar carbón vegetal en lugar de combustible.
En el caso de la ONU, la Organización apuesta por disminuir la dependencia del combustible. Las soluciones propuestas incluyen sistemas de riego alimentados con energía solar, paneles solares para hospitales y escuelas, el refuerzo de las infraestructuras de bombeo de agua con energía renovable y situar equipos energéticos que garanticen la continuidad de los servicios esenciales.
Sin embargo, el coordinador residente advirtió que necesita el apoyo de la comunidad internacional: se requieren 94 millones de dólares para implementar la respuesta, con un déficit actual cercano a 60 millones.
