Atún ecuatoriano: crecimiento en exportaciones y una deuda pendiente con la Unión Europea
NOTI-AMERICA.COM | ECUADOR.

Bruno Leone, presidente de la Cámara Nacional de Pesquería.
La industria atunera del Ecuador cerrará 2025 con cifras alentadoras en comercio exterior, pero con un reto aún sin resolver en el ámbito regulatorio internacional. El país mantiene vigente la tarjeta amarilla de la Unión Europea desde 2019, una advertencia que evidencia falencias en el control de la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada.
A pesar de esta observación, Ecuador conserva una posición destacada en el mercado global. Según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el país se ubica entre los cinco mayores exportadores de productos pesqueros del mundo, consolidándose como un actor clave para el abastecimiento alimentario internacional.
En términos económicos, el balance es positivo. Se estiman que las exportaciones del sector bordearán los USD 2.000 millones en 2025, superando ampliamente los resultados del año anterior, cuando se alcanzaron aproximadamente USD 1.700 millones.
No obstante, el desafío de levantar la tarjeta amarilla sigue latente tras seis años de su imposición por parte de la Unión Europea.
Desde el gremio pesquero aseguran que se han reforzado los controles. “Confiamos en que en 2026 este proceso llegue a buen término; hemos fortalecido la trazabilidad y los sistemas de control”, afirmó Bruno Leone, presidente de la Cámara Nacional de Pesquería.
El sector también enfrenta la urgencia de modernizar su flota. Leone advirtió que gran parte de las embarcaciones opera con motores que ya cumplieron su ciclo de vida, por lo que consideró indispensable habilitar líneas de financiamiento que permitan actualizar la infraestructura productiva y sostener la competitividad del atún ecuatoriano.
