Los negocios con el transporte de los hermanos Rossi bajo sospecha

Con información de Clarin.com

Carrió llevó el caso a la Justicia. Se cree que Agustín Rossi usaba su poder de lobby con los Kirchner para conseguir subsidios. Y su familia prosperó mucho.

En junio del 2006, siendo jefe de los diputados K, el mismo cargo que ocupa ahora, Agustín Rossi se ocupó de aclarar en una entrevista en una radio de Santa Fe por qué el Gobierno de Néstor Kirchner había decidido repartir 400 millones de pesos de subsidios al transporte público de colectivos solo para la Capital Federal y Buenos Aires. Explicó que él podía hacer “gestiones” ante la Casa Rosada para que su provincia, Santa Fe, también recibiera fondos estatales que ayudaran a las empresas de buses a financiar los aumentos salariales de de los choferes sin subir el precio de los boletos que pagaban los pasajeros. Rossi explicó que tres meses antes había intentado que el reparto de subsidios a los colectivos llegaran a su distrito: “… hice una propuesta, me parecía que lo primero que teníamos que hacer en el marco de la provincia era unificar personería, hacer una propuesta única entre las municipalidades de Rosario y de Santa Fe, que son las más afectadas, y el gobierno provincial, y a partir de ahí empezar a trabajar en una modificación del sistema de subsidios para el transporte urbano”, declaró. Agustín Rossi, sin decirlo, confesaba así que usaba su poder de lobby con los Kirchner para mejorar la contabilidad de un sector en el que su propia familia prosperaría. Y mucho. Su hermano, Alejandro Rossi, alias “Fratacho”, invertió dinero en el negocio de los colectivos, a pesar de que no contaba con un patrimonio declarado acorde. Hoy, tras doce años de gestión gubermantal K, Rossi (Alejandro) es uno de los dueños -en los papeles conocidos- del quinto holding de transporte urbano a nivel nacional. Empezó manejando una empresa de colectivos en Rosario, Autobuses Santa Fe SRL. Sus compañías se expandieron al menos a doce ciudades. Entre otras, Córdoba, Neuquén, La Pampa, localidades de Buenos Aires y de… Santa Cruz.

El interés de Agustín Rossi por la economía de las empresas de transporte público de Santa Fe tal vez no haya sido pensado como una política de Estado.

Agustín Rossi, en la última votación.
Agustín Rossi, en la última votación.

El viernes al mediodía, la diputada nacional Elisa Carrió presentó una denuncia en la Justicia federal en la que acusa de cometer al líder de bloque de la bancada K en la Cámara baja, Agustín Rossi; a su hermano Alejandro, quien también fue diputado nacional; al ex ministro de Planificación Federal de los Kirchner, Julio De Vido y a secretarios de Transporte K de haber cometido presuntos delitos de corrupción.

La mayoría de los acusados manejaron miles de millones de pesos que se repartieron de modo poco transparente entre el empresariado que controla el transporte público en todo el país.

Para Carrió, Agustín Rossi en particular pudo haber usado su influencia como ministro del Gabinete K para tráfico de influencias. Es un delito. Mientras él era legislador y sobre todo cuando se desempañaba como funcionario nacional, su hermano Alejandro y sus socios, como Gerardo Ingaramo, recibieron más de mil millones de pesos en subsidios para sus compañías de colectivos.

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