SUBE LA TENSIÓN UE-VENEZUELA A UN MES DE LAS ELECCIONES por: María G. Zornoza

http://www.aquieuropa.com/noticia/

El 20 de mayo Venezuela celebra elecciones presidenciales. Federica Mogherini, Alta Representante de Exteriores de la UE, ha pedido a Nicolás Maduro que sean “libres, transparentes y creíbles”, algo que Caracas ha “repudiado energéticamente». La sombra de ampliar las sanciones comunitarias se cierne en los márgenes de los comicios. La UE tiene a Venezuela muy presente en su agenda. Sobre las recientes elecciones sin oposición del mariscal Al Sisi en Egipto no se pronunció.

Comienza la cuenta atrás de cara a las elecciones de Venezuela. A exactamente un mes de su celebración, la Unión Europea lamenta que no se realicen con “un consenso más amplio sobre el calendario electoral” y sin condiciones “creíbles e inclusivas”. A través de un comunicado, la jefa de la diplomacia europea ha pedido al presidente venezolano que lleve a cabo unas “elecciones libres, transparentes y creíbles”. Algo que no ha gustado al otro lado del Atlántico. Caracas ha contestado que “repudia enérgicamente” las palabras de una Mogherini “parcializada”. “El sistema electoral venezolano es una de las mayores fortalezas de nuestra democracia, ejemplo del avance del pueblo en la consolidación de su derecho a elegir en paz y sin injerencia alguna”, reza el comunicado del Gobierno bolivariano.

La italiana pide además a Maduro que permita la participación de todos los partidos políticos “bajo las mismas condiciones”. Dentro de casa, la Organización para la Seguridad y Desarrollo (OSCE) denunció manchas en las elecciones húngaras de comienzos de este mes dando habida cuenta de que la oposición no pudo competir en igualdad de condiciones allanando el camino a la “gran victoria” de Víktor Orbán. La UE calló. “Los húngaros han expresado su posición. Defendemos los valores democráticos y los principios en los que la Unión está cimentada en todos los Estados miembros”, señaló su portavoz Margaritis Schinas.

Es geopolítica y en mayor o menor medida todos los actores internacionales tienen que jugar sus cartas de cara a sus intereses estratégicos dentro y fuera de casa. El tema de Venezuela se cuela en la mayoría de Consejos de Asuntos Exteriores y no es raro ver declaraciones de la Alta Representante al respecto, especialmente en tiempos de elecciones. En otros países con comicios recientes, como es el caso del dictador Al Sisi en Egipto, la Unión Europea no se pronunció y no pudo enviar una delegación de observación. Preguntada sobre esta cuestión, la Comisión alega “no es correcto comparar a países con situaciones diferentes”. “Abordamos cada situación de forma específica”, ha señalado Carlos Ruiz de Gordejuela, portavoz de la Comisión.

En el caso concreto de Egipto, los líderes europeos han entendido que Al Sisi es una figura que necesitan en sus relaciones comerciales, migratorias y contra el terrorismo y estiman que alzar la voz contra él se traducirá en el empeoramiento de las relaciones. El vínculo entre la UE y Venezuela se ha debilitado en los últimos años y vivió su peor momento a comienzos de este año con las primeras sanciones comunitarias a siete altos cargos próximos a Maduro. En respuesta, Caracas expulsó al embajador español en el país.

Esta semana, Alfonso Dastis, ministro de Asuntos Exteriores español, anunciaba el restablecimiento de las relaciones diplomáticas con Venezuela “en beneficio de los ciudadanos”, por lo que el embajador regresará al país iberamericano “en los próximos días”. La Comisión Europea da “la bienvenida” a “este progreso”.

La posibilidad de nuevas sanciones –que podrían tener por objetivo directamente a Maduro- está en la mesa de los próximos Consejos de Asuntos Exteriores. De momento, la UE se muestra “totalmente comprometida a apoyar a Venezuela a encontrar un solución democrática y pacífica” y ha certificado que “monitoreará de cerca las elecciones”. Aunque dice estar preparada para reaccionar con “medidas proporcionadas a cualquier acción que socave la democracia, el Estado de Derecho o los derechos humanos en el país”.

Las protestas que sacudieron Venezuela el año pasado han acentuado las múltiples crisis que atraviesa el país. Según cifras de la ONU, más de un millón de personas padecen hambre y malnutrición aguda, faltan medicinas, empiezan a surgir enfermedades como la malaria y 1,5 millones de personas han huido del país.

http://www.aquieuropa.com/noticia/