Ecuador impulsa el dinero virtual con bonificaciones sobre el IVA

El dinero electrónico emitido por el Gobierno ecuatoriano avanza. El sistema manejado por el Banco Central, que cobra cinco centavos por transacción, ya tiene 120.000 cuentas abiertas frente a las 50.000 de hace solo tres meses. El mayor incentivo, sin duda, ha sido la propuesta de devolver parte del IVA a las personas que usen dinero electrónico: desde abril, las personas o empresas que se hayan pasado al dinero electrónico pagarán un 10% por este concepto, en lugar del 14% general.

Según los cálculos del Servicio de Rentas Internas (SRI), una entidad que ofrece capacitación a los contribuyentes, cada día se abren 800 cuentas de dinero electrónico en Ecuador. Algunos de los últimos clientes captados fueron los 12 miembros de la Asociación Ecuatoriana de Food Trucks, que han formalizado su actividad comercial recientemente y ahora forman parte de los más de 26.000 centros que admiten dinero electrónico en todo Ecuador.

Un portavoz de esta asociación de comida ambulante, se muestra complacido por la bonificación parcial del IVA: “Siempre usamos dinero electrónico, a través de transferencias bancarias y de las tarjetas de crédito y débito. Es un método simple, solo necesitas tener un número de contribuyente y marcar un código en tu teléfono”.Los críticos del dinero electrónico dicen que es un sistema ideado para paliar la falta de liquidez en la economía ecuatoriana, la segunda de América Latina —tras Venezuela— que peor desempeño tendrá este año, cuando caerá un 4,5%, según los últimos cálculos del FMI. “No tenemos dólares por la contracción de la economía y de las exportaciones, y el Gobierno está desesperado por crear una nueva moneda”, afirma el asambleísta independiente Ramiro Aguilar. “Si la gente se aboca a la devolución de impuesto, se va inundar la economía de moneda inorgánica”.

La Asociación de Bancos Privados también expresa sus temores. A principios de julio, la organización pidió al instituto emisor ecuatoriano que la moneda virtual esté respaldada con oro y sugirió que solamente sea usada para pagos inferiores a los 680 dólares, el coste de la canasta básica de productos en el país latinoamericano. Cabe mencionar que la banca privada fue candidata en 2011 a manejar la billetera virtual, pero luego fue desplazada. El año pasado, la asociación de entidades bancarias reconoció que el dinero electrónico competía con sus servicios de banca virtual.

El banco central ecuatoriano defiende el sistema de dinero electrónico porque “ninguna autoridad gubernamental ha manifestado que las razones para emitir dinero electrónico sea la falta de liquidez del Estado”. “El dinero electrónico es una herramienta creada para promover la inclusión financiera y la actividad económica”, subraya la institución. La meta es la inclusión financiera de la tercera parte de la población que aún no está bancarizada, según el Banco de Desarrollo de América Latina, CAF, pero de momento las autoridades ecuatorianas no han hecho cálculos al respecto. Lo que sí ha medido el banco central es el valor de las transacciones en dinero electrónico: 1,4 millones de dólares.

Monto todavía mínimo

Fausto Ortiz, exministro de Finanzas, señala que la citada cantidad aún no es suficiente como para causar daños a la economía ecuatoriana. “Todavía es incipiente, pero si mañana la ley cambia y dice que los empleados públicos están obligados a utilizarlo, sería unos 700 u 800 millones mensuales de dinero electrónico”.

Este exfuncionario del gobierno de Rafael Correa cree que debería fijarse claramente el techo del dinero electrónico: “Hay 86 millones de dólares en moneda fraccionaria, que no significan nada sobre los más de 40.000 millones de liquidez que tiene el país. Por eso digo que si el electrónico tuviera el valor mínimo de la moneda fraccionaria, la tranquilidad se mantendría”, apunta. “Aquí, el problema es que el dinero electrónico tenga un uso indiscriminado”.

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